Diana López Silva
El Congreso de Puebla, a través del Consejo consultivo con la academia, realizó la Cátedra “Matilde Montoya”, en honor a la primera mujer que obtuvo el título de Médica cirujana en México, contra los prejuicios sociales en 1887.
En la inauguración de la cátedra, llevada a cabo en el salón Barroco del Edicio Carolino de la BUAP, la rectora de la Universidad, Lilia Cedillo Ramírez, destacó ante alumnos, rectores de diferentes universidades públicas y privadas y el gobernador Alejandro Armenta, que si no fuera por la valentía de Matilde Montoya muchas mujeres no estarían en la ciencia.
Resaltó el hecho de que Matilde Montoya fue alumna de la BUAP y a pesar del apoyo del gobierno estatal de aquel momento, los prejuicios sociales la obligaron a casi abandonar su sueño de ser científica.
“La sociedad poblana no supo entender lo que significaba que una mujer iniciara su carrera de medicina aquí y ella tuvo que abandonar sus estudios en la BUAP”, dijo.
En su declaratoria de inauguración, el presidente del Congreso de Puebla, Pável Gaspar Ramírez, destacó que fue la primera médica mexicana que abrió las puertas de la educación superior a las mujeres.
Reconoció el trabajo de las diputadas Ana Laura Gómez Ramírez y María Soledad Amieva Zamora, para encaminar los esfuerzos, junto con universidades, para crear la Cátedra en honor a la científica poblana.
A la inauguración también asistió Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, humanidades, tecnología e innovación del gobierno federal, así como el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, además de la subsecretaria de Desarrollo tecnológico, vinculación e innovación del Gobierno Federal, Celina Peña Guzmán.
El gobernador señaló nuevamente que “esta cátedra es el mejor ejemplo de que es tiempo de mujeres”, como lo ha mencionado en distintos eventos, en referencia a que Puebla debe tener una presidenta municipal.
La cátedra “Matilde Montoya” estuvo a cargo de la científica mexicana Annie Pardo Cemo que ganó el Premio Nacional de Ciencias 2023.
La científica, madre de la presidenta Claudia Sheinbaum, habló del tema de la regeneración y “el doble rostro de una cicatriz”, es decir lo que implica la reparación de una herida de esa naturaleza.
Expuso que las células son capaces de elaborar moléculas de la matriz, que son las que en realidad forman la cicatriz que cierra una herida y se auto controla.
El problema, explicó, es que esta cicatriz no se autolimita y “continúa y continúa, hasta que el órgano se llena de cicatrices y eso interfiere con la función del órgano en cuestión”, lo que se traduce en la destrucción progresiva del mismo.
Centró su exposición en el tema de la fibrosis pulmonar idiopática (FPI), que es el resultado de múltiples factores patológicos que impiden el intercambio gaseoso en este vital órgano, por acumulación excesiva de moléculas de matriz.
Destacó que la fibrosis pulmonar idiopática es “la peor de todas”, ya que la enfermedad es progresiva y letal en muy pocos años.
Agregó que “con una sobrevida de apenas tres años después del ser diagnosticada y la mitad de los enfermos han fallecido, es terriblemente agresiva para quien la padece”.


