Aunque el salario mínimo ha crecido más de 120% en los últimos años, la mayoría de los trabajadores continúa sin ingresos suficientes, de acuerdo con el Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla.
En un análisis del salario mínimo en México, los académicos también coincidieron en que persisite la precariedad laboral, sin alcanzar condiciones laborales dignas.
Entre éstas, la seguridad, certidumbre y protección.
Nadia Castillo Romero, directora del Departamento de Ciencias Sociales de la IBERO Puebla, señaló que está situación prevalece, pese a las políticas de bienestar implementadas en el último sexenio del gobierno federal.
Reveló que además se observa un cambio de paradigma de trabajo, ya que, mientras en las décadas de los setenta y ochenta las familias mexicanas se vieron en la necesidad de incorporar a más de un miembro al mercado laboral, en la actualidad, una sola persona tiene que tener más de un trabajo para poder subsistir.
A este fenómeno, la investigadora le denominó como autoexplotación, debido a la necesidad de elevar los ingresos económicos de las personas.
Miguel Calderón Chelius, coordinador del Observatorio de Salarios, planteó la precariedad laboral desde tres rubros: la inseguridad, la incertidumbre, y la desprotección a los derechos laborales.


