El ordenamiento territorial en la capital poblana enfrenta un cuello de botella administrativo, pues de los 534 asentamientos humanos detectados por el gobierno municipal, 310 aún se encuentran en trámite de incorporación.
Lo anterior significa que el 58 % de estas zonas operan bajo un estatus de irregularidad, informó Ricardo Chavero, regidor presidente de la Comisión de Regularización de la Tierra y Bienes Patrimoniales.
A pesar de que existen 438 colonias plenamente reconocidas, el padrón oficial identifica otras 96 sin registro.
Chavero explicó que el principal obstáculo no es la voluntad política, sino la omisión de los propios solicitantes, quienes no han logrado integrar los expedientes técnicos y legales necesarios para concluir el proceso de revisión e incorporación al patrimonio municipal.
Respecto al Mapa de Asentamientos Irregulares 2026, proyectado originalmente por la anterior Secretaría del Ayuntamiento, la Comisión admitió que el documento sigue en fase de elaboración y se desconoce el porcentaje real de avance.
Mientras tanto, la ciudad continúa su expansión hacia la periferia, recibiendo constantemente nuevas solicitudes de colonias que nacen en los límites geográficos de la capital.
Pese al rezago, el ritmo de legalización muestra señales de avance.
Tras un primer año de gestión donde solo se reconocieron tres puntos, Benito Juárez, Excursionista y Lomas de San Andrés.
Agregó que para este año se espera la entrega de títulos de propiedad en Miravalle en sus tres secciones, Ampliación La Mora, San Esteban Las Aves, Agrícola Resurgimiento y Ampliación Santa Catarina.
Dijo que el objetivo es que al concluir la administración el rezago se haya reducido a la mitad.


