El sistema de rellenos sanitarios sigue siendo una alternativa funcional para la disposición final de residuos sólidos; sin embargo, su sostenibilidad es cada vez más limitada debido al crecimiento de la generación de basura.
Así lo señaló Ligia Catalina Muñoz Arenas, profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la UPAEP, quien consideró que los problemas asociados a estos espacios deben atenderse desde el origen mediante una mejor gestión de los residuos que producen diariamente los ciudadanos.
La académica explicó que, aunque los rellenos sanitarios han operado con éxito durante décadas, la falta de acciones para reducir la cantidad de desechos provoca que estos sitios lleguen rápidamente al límite de su capacidad. En lugar de implementar medidas que prolonguen su vida útil, frecuentemente se opta por clausurarlos y habilitar nuevos espacios, lo que perpetúa el problema.
De acuerdo con el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México 2025, en la capital poblana se generan alrededor de mil 485 toneladas de basura al día, equivalentes al 33.5 % de los residuos producidos en todo el estado.
Además, datos de la Semarnat indican que apenas el 0.12 % de la basura generada en Puebla es reciclada.
Los residuos de la ciudad son depositados en el relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado en Santo Tomás Chautla y en operación desde 1995.


