Guadalupe Juárez
El lupus es una enfermedad crónico-degenerativa poco conocida, pues el propio sistema inmune sin razón alguna ataca las células y tejidos sanos del cuerpo y llega a afectar articulaciones, riñones, pulmones, corazón, piel y cerebro.
“¿Hay cura? No, sólo medicinas que alivian el dolor y para algunos pacientes son insuficientes, por lo que en otros países se investiga el uso de células madre mesenquimales, capaces de regenerar o reparar tejidos añados”, explicó Johana Ojeda, presidenta de la Asociación Vida y Células Madre.
En entrevista con Crónica Puebla, detalló que este tratamiento es para los pacientes resistentes a los tratamientos convencionales que suelen usar antiflamatorios o inmunopresores.
En México esta enfermedad es poco conocida y muy difícil de diagnosticar, se sabe que hay 5 millones de personas que la padecen, nueve de cada 10 son mujeres; los casos son detectados cuando los pacientes tienen entre 18 y 35 años.
Las afectaciones son diferentes, no a todos les pasa lo mismo, unos sufren muchísimo dolor en las articulaciones y músculos, erupciones en la piel o pérdida de cabello, otros tardan en presentar síntomas.
Hay varios tipos de lupus, el más común es el eritematoso sistémico (que afecta a varias partes del cuerpo), discoide (que provoca erupción en la piel que no desaparece) y cutáneo subagudo (que provoca ampollas después de estar en el sol).
Sin embargo, el tratamiento con células madre apenas se estudia en la Facultad de Medicina de Nanjing, China.
Se aplicó una infusión intravenosa de células madre del cordón umbilical a 21 pacientes con lupus, quienes observaron una mejoría en los síntomas de hasta seis meses después de tratamiento. En los pacientes con afectación renal, también hubo una mejoría.
Para Johana Ojeda esta es un paso para encontrar mejorar la calidad de vida de las personas que padecen lupus, aunque todavía tarde aplicarse el tratamiento en cualquier clínica del mundo.


