El hallazgo de una fuente del siglo XVIII y un sistema hidráulico del XIX bajo el mercado de comida típica del antiguo barrio de El Alto, en la Angelópolis, fue confirmado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
De la fuente que se habla en mapas virreinales y dio nombre a una calle, la institución indicó en un comunicado que se trata de un almacén de agua circular de 9.4 metros de diámetro.
De la tubería, los análisis del INAH indican que condujo el agua que bajaba de los cerros (Loreto y Guadalupe) hasta el convento de San Francisco y el barrio.

“En este punto –hoy 14 Oriente y 14 Norte– se reunían campesinos de Canoa, La Resurrección, Xonacatepe y mercaderes de Amozoc y Tepeaca para comerciar; incluso practicar trueque de carbón, madera, fruta y legumbre”, documentó Armando Méndez, integrante de la Asociación de Comerciantes del Mercado de El Alto.
“Este hallazgo confirma y completa la historia que se ha construido para conocer el origen de la ciudad de Puebla.
“Estos vestigios deberían ser conservados y exhibidos como lo que son: testimonios de la vida en este barrio, no taparlos. El amor a la ciudad debería hacerse realidad con inversión para dar a conocer el pasado”, sostuvo.
Méndez fue parte de la dirigencia de locatarios que pugnó y logró que a finales de los años 80 del siglo pasado, el actual centro de comercio se dedicara sólo a comida típica.

Antes de ello, desde su construcción en 1930, el mercado expendía toda clase de productos y servicios.
El antecedente de ese punto comercial fue un semifijo, especie de tianguis, que llegó a tener a principios del siglo XX tejabanes para cubrir a los comerciantes, establecidos alrededor de la fuente del siglo XVIII, indicó a su vez el historiador David Ramírez Huitrón.
Entrevistado sobre estos descubrimientos, Armando Méndez consideró que su exhibición representa, también un atractivo turístico. Hizo un llamado al secretario estatal de Cultura, Sergio Vergara, para impulsar la difusión, muestra y conservación de estas estructuras.

El Comité de Dignificación de los Barrios, que se encuentra en etapa de formación, solicitará al INAH que los hallazgos queden al descubierto, agregó.
Como se sabe, este punto de la ciudad era el final del camino que conducía de Veracruz a Puebla. Por ello era importante el abastecimiento de agua.
Alrededor del lugar se establecieron mesones del lado oriente del río y hoteles del lado poniente, ya del lado español de las viviendas de la ciudad.



