Mario Galeana
“Alas y Raíces Puebla” es la primera big band femenil del país que ya se integra exclusivamente por niñas y adolescentes que estarán bajo la dirección de la saxofonista Ximena Constantino, quien tiene como uno de sus objetivos romper con el estereotipo de que sólo los hombres pueden tocar instrumentos de aliento.
Como parte de los programas que impulsa la Secretaría de Cultura estatal, tras realizar audiciones para formar la Big Band Femenil se eligió a 25 niñas de 10 a 17 años, que durante cinco meses perfeccionarán su técnica, interpretación y ejecución para presentar un concierto a finales del año.
En entrevista, la instrumentista Ximena Constantino explicó que la intención de esta orquesta de jazz es formar a mujeres referentes en la música e impulsar su profesionalización. Al ser la primera big band de su tipo, se espera que pueda replicarse en otros estados del país.
Constantino fue la primera mujer en concluir sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música con especialidad en saxofón. Ha visto desde primera fila la ausencia de mujeres especializadas en instrumentos de aliento.
“Cuando empecé mi formación musical en México me di cuenta de que hay mentalidades rezagadas que insisten en que los alientos son muy masculinos, muy de hombres. Por eso no hay suficientes espacios para mujeres; es mucho más común que las mujeres participen en piano y canto”, explicó.
Ximena nunca tuvo compañeras durante su formación profesional, que empezó a los 13 años, poco después de que su padre le regalara su saxofón.
Esta ausencia se explica, en parte, porque la especialidad en este instrumento se incluyó hace sólo 20 años al plan de estudios del Conservatorio; pero también por la brecha de género que desalentaba la participación de más niñas como ella.
A lo largo de su formación, ella ha sido fundadora de iniciativas para impulsar la organización de otras instrumentistas.
Fue fundadora del Ensamble de Saxofones “Mujeres de México”, primero con estos instrumentos. En el 2017 organizó el Congreso Nacional de mujeres saxofonistas y en 2018 el Encuentro de Mujeres Artistas, que reunió a representantes de Venezuela, Estados Unidos, España, Colombia y Costa Rica.
Ahora, en la conformación de la Big Band Femenil Alas y Raíces Puebla, Constantino pretende acercar a niñas y adolescentes a una formación profesional que les permita abrirse camino.
“En general, la música requiere nuestra profesionalización desde muy pequeñas. Con este proyecto, vamos a conseguir que se alleguen de las herramientas necesarias para tener más funciones, más audiciones e, incluso, para salir del país a estudiar”, explica.
En la gestión del proyecto de esta big band también participan Beatriz Meyer Rodríguez, directora de Fomento Cultural; Daniela Rivera Marín, coordinadora de Desarrollo Cultural Infantil, y Alejandra Guzmán Vázquez, enlace operativo de Alas y Raíces Puebla.

Instrumentista precursora en México
Inició sus estudios con especialidad en saxofón a la edad de 13 años en el Conservatorio Nacional de Música de México.
Fue la primera mujer en terminar la carrera dentro de esa institución.
Formó parte del Ensamble de Alientos de la Ciudad de México.
Ha tenido participación como solista con la Banda Sinfónica del Conservatorio Nacional, la Orquesta de Cámara de Tlalnepantla, con la orquesta de la Universidad de las Américas Puebla y la Filarmónica 5 de Mayo.
Actualmente, es directora del Ensamble de Saxofones Mujeres de México.


