Por: Mar Picazo
Presentan Nopilitsin. Mi hijito, libro gestado hace años y que pudo ver la luz con motivo del Día internacional de los pueblos originarios y como parte de las actividades organizadas para conmemorar los 500 años de resistencia indígena.
Ilustrado por la artista Isabel Tello y escrito por Alberto Becerril Cipriano, el libro inaugura la colección Ahuiac, libros bilingües de lenguas originarias de Puebla.
Alberto Becerril Cipriano, docente de la Sierra Norte de Puebla, hablante trilingüe de náhuatl, totonaco y español, señaló en la presentación de su libro la necesidad de “desespañolizar” los idiomas originarios y reindigenizar el contexto cultural de sus hablantes.
EL LIBRO
Nopilitsin. mi hijito es, de acuerdo con sus creadores, similar a los huehuetlatolli, extensos libros que contenían consejos de los abuelos con un carácter pedagógico sobre muchos temas: reglas morales, técnicas médicas, agricultura, protocolos sociales.
“El libro tuvo de todo en este nacimiento: parteras, dones cósmicos, cantos, cuidadoras, comadres, fiesta y canto”, comentó Princesa Hernández, editora, poeta y encargada de la dirección y diseño de la colección Ahuiac.
EL LLAMADO
El texto surgió hace algunos años, pero fue gracias a un encuentro casual que Princesa Hernández sintió el llamado a publicarlo.
“Vi en unas cajas que estaba un texto en Word que venía en náhuatl y en español y leí un consejo como el género huehuetlatolli. Eran enseñanzas de un abuelo a los niños y lo vi ahí abandonado. El texto enseña cómo honrar la tierra, la lengua, la comida y lo femenino”.
La colección Ahuiac tiene como objetivo dignificar a las siete lenguas originarias de Puebla.
“Soy aficionada del canto, de las historias y veo cómo un poema, un verso y una palabra pueden cambiar la vida de cualquier ser humano y redimirle. Lo que es evidente en el libro de Alberto Becerril es puro amor y eso me conmovió mucho. ” enfatizó.
RESISTENCIA DE LA LENGUA
El libro es un recordatorio de que las lenguas indígenas se resisten a desaparecer.
“Aunque no hablemos una lengua originaria, en nuestra génesis existe esa semilla del canto del cenzontle, y es tiempo de volver a ella como una brújula y no avergonzarnos de nuestros rasgos, color, raza, y debemos verla con esta majestuosidad del quetzal o la obsidiana. Los pueblos originarios son los más revolucionarios, porque son los guardianes de conservar lo imperecedero, que es la dignidad”, explicó.
La compilación Ahuiac cambiará la forma de hacer libros bilingües de lenguas originarias, pues busca que no sean sólo de gran formato, sino llamativos y dignificantes.
“Esta colección marcará una diferencia, porque no viene desde el ego”, finalizó.


