Será la octava que podrá visitarse en Puebla; cuenta con una pirámide y un centro ceremonial, además se inaugurará junto a un museo de sitio
Claudia Espinoza
Puebla incorporará una nueva zona arqueológica abierta al público en el municipio de Teteles de Ávila Castillo, en la Sierra Norte del estado.
Se trata de un sitio de origen totonaca que cuenta con una pirámide y una plaza ceremonial, con rasgos similares a los de Yohualichan en Puebla y El Tajín en
Veracruz.
El director del Centro INAH Puebla, Manuel Villarruel Vázquez, adelantó que el espacio será inaugurado en octubre de este año, acompañado de un museo de sitio.
Actualmente, las excavaciones se encuentran en su fase final con el apoyo de obras comunitarias respaldadas por el gobierno estatal.
Con esta apertura, Puebla sumará su octava zona arqueológica abierta al público. Hasta ahora, las existentes son Cholula, Cantona, Yohualichan, Tehuacán, Tepexi de Rodríguez, Tepapayeca y Tlacotepec de Benito Juárez.
La Gran Pirámide de Cholula es la más visitada, con más de 72 mil visitantes entre enero y mayo de 2025. Le siguen Yohualichan, en Cuetzalan, con más de 17 mil visitas, y Cantona, en Tepeyahualco, con casi 11 mil. En contraste, Tepapayeca apenas recibió 70 visitantes en el mismo lapso.
El INAH busca ampliar el acceso al patrimonio arqueológico, aunque de los más de tres mil sitios registrados en Puebla, la mayoría no están en condiciones de abrirse al público por motivos de conservación.
Además, antes de que finalice el año se destinarán 135 millones de pesos para restaurar 18 inmuebles históricos afectados por los sismos de 2017. Entre los templos beneficiados se encuentran los ubicados en Tepemaxalco, Huaquechula y Tochimilco.
Estas labores forman parte del Programa Nacional de Reconstrucción, programado para concluir en 2026.
De manera paralela, continúan trabajos arqueológicos en el cerro de San Miguel, en Atlixco, y en San Sebastián Teteles, en Acatzingo, donde se investigan diversas estructuras.
Cantona, considerada una de las ciudades prehispánicas más importantes del Altiplano Central, ha comenzado a captar la atención de turistas nacionales e internacionales, impulsada por recomendaciones en redes sociales como Reddit.
Aunque su valor arqueológico es indiscutible, Cantona se mantiene como uno de los sitios menos concurridos, lo que la convierte en una opción atractiva para quienes buscan experiencias diferentes a las rutas turísticas convencionales.
Descubierta en 1855 por Henri de Saussure y estudiada por arqueólogos como Ángel García Cook y Leonor Merino Carrión, Cantona floreció entre el 350 a.C. y el 900 d.C. En su apogeo, se extendió por 12.6 kilómetros cuadrados y albergó a más de 90 mil habitantes.
Su trazo urbano destaca por construirse sobre malpaís, con más de cuatro mil calles interconectadas, pasajes estrechos y murallas sin argamasa, lo que la hacía prácticamente inexpugnable.
También sobresalen sus 27 juegos de pelota, una cifra única en Mesoamérica, que refleja la convivencia de múltiples grupos étnicos.
A pesar de haber sido abandonada hacia el año 1050 d.C., cinco siglos antes de la llegada de los españoles, no se sabe con certeza qué motivó su desaparición.
Hoy, solo una parte del sitio puede visitarse, pero sus estructuras principales, como la Pirámide del Mirador, los juegos de pelota y las áreas habitacionales, permiten recrear la vida cotidiana de sus antiguos pobladores.


