En Puebla capital, 36 personas con síndrome de Down practican futbol de manera organizada en distintos equipos, consolidando un movimiento incluyente en crecimiento.
El entrenador Rafael Garzón impulsa el proyecto desde Guerreros de La Franja, aunque reconoce que la distancia limita la integración de más jugadores.
A pesar de ello, destacó que lo fundamental es que los jóvenes participen en cualquier equipo que promueva el deporte adaptado.
El crecimiento ha sido notable, al grado de que el representativo poblano obtuvo el tercer lugar en un campeonato nacional reciente.
El futbol se practica en modalidad fut 5, lo que exige intensidad, disciplina y preparación física.
Garzón afirmó que no se trata solo de inclusión, sino de competencia real, con talento y estrategia en la cancha.
Además, explicó que algunos jugadores con mosaicismo pueden desarrollar habilidades destacadas dentro del juego.
Más allá de los resultados, el proyecto busca fortalecer la autoestima y el desarrollo integral de los participantes, así como promover espacios incluyentes en la sociedad.
El entrenador subrayó que el practicar futbol también fomenta valores como el trabajo en equipo, la constancia y la responsabilidad.
Asimismo, destacó el respaldo de las familias como pieza clave para el crecimiento y consolidación del proyecto deportivo.
Finalmente, invitó a participar en el Torneo Municipal de Futbol para la Inclusión, que busca ampliar oportunidades y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de generar espacios accesibles.


