El paréntesis por contingencia sanitaria ha servido al Puebla para algo: sus lesionados se recuperan. Brayan Angulo está por ser dado de alta, después de casi seis meses de padecer la lesión más frecuente en futbolistas (de soccer y americano), basquetbolistas y esquiadores: ruptura de ligamento cruzado.

Y esta, de la rodilla derecha que lo dejó fuera de acción el 29 de octubre del 2019, ya es la segunda; en 2018 había colapsado la izquierda por la misma lesión que ocurre frecuentemente por los cambios de dirección en la carrera con el balón.
Durante el confinamiento por emergencia sanitaria generada por el COVID-19, Los otros elementos que ya han sido dados de alta son:
Alonso Zamora, quien en agosto de 2019 presentó también ruptura de ligamento en la rodilla; Néstor Vidrio, quien ya superó una lesión condral del cóndilo femoral de la rodilla derecha. Jorge Zárate se recuperó de un desgarro muscular y Santiago Román dejó atrás una fisura en el pie.
ANGULO, AÑO Y MEDIO
El lateral colombiano cayó en octubre pasado durante el partido que los camoteros disputaron ante Veracruz como visitantes.
La buena noticia es que el futbolista de 30 años termina su semana 22 de las 24 que conforman el tratamiento.
La intervención para restablecer el ligamento roto, la artroscopia –colocación de cámara e instrumentos por medio de dos incisiones– fue exitosa.
En estos últimos días de trabajo, en que todo el plantel camotero entrena por videollamada, Angulo se ejercita desde su casa vigilado por el cuerpo médico y fisioterapéutico del club.
La ruptura del mismo ligamento pero de la rodilla izquierda fue también en octubre, pero de 2018, y su regreso a las canchas se dio en marzo de 2019.
Desde que llegó al conjunto enfranjado en 2017, el sudamericano se ha vuelto un referente con casi 80 partidos jugados entre Liga MX y Copa Mx, destacando por su calidad y volviéndose uno de los mejores en su posición en el futbol mexicano.
Quien va para largo es Jorge Espericueta, sometido hace tres semanas, igual, a una artroscopia.


