En una noche redonda para La Máquina, Cruz Azul goleó 5-0 al Vancouver FC en el partido de vuelta de la primera ronda eliminatoria de la Liga de Campeones de la Concacaf, disputado en el Estadio Cuauhtémoc.
Con este resultado, el conjunto celeste selló un contundente marcador global de 8-0 y avanzó con autoridad a los octavos de final del certamen regional.
El encuentro estuvo marcado por una muy pobre entrada en el inmueble poblano, que volvió a recibir este torneo después de 33 años.
La última ocasión en que el estadio fue sede de un duelo de esta competencia fue en 1993, cuando el Puebla FC cayó ante el Deportivo Saprissa.
En esta ocasión, pese al poco ambiente en las gradas, el equipo cementero ofreció una exhibición contundente sobre el terreno de juego.
La gran figura de la noche fue el argentino Luka Romero, quien firmó un triplete y encaminó la goleada.
Romero abrió el marcador al minuto 37 con una definición precisa dentro del área, y apenas iniciado el segundo tiempo, al 46, volvió a hacerse presente con un disparo que dejó sin opciones al guardameta rival.
Su tercera anotación llegó al 62, completando una actuación memorable que lo consolidó como el hombre más destacado del encuentro.
Cruz Azul no bajó el ritmo y continuó generando peligro. Al minuto 68 apareció Miguel Rodarte para ampliar la ventaja. Ya en la recta final, el argentino Nicolás Ibáñez, recién incorporado al plantel, puso cifras definitivas al marcar el quinto gol, desatando el festejo celeste.


