Con 44 años de edad, el abanderado Miguel Ángel Hernández debutará este martes en su segunda Copa del Mundo en el partido entre Dinamarca y Túnez correspondiente al grupo D en el que será el segundo asistente de la tercia mexicana completada por César Arturo Ramos y Alberto Morín.
Después de su participación en Rusia 2018, el juez poblano se presentará por segunda ocasión en la máxima justa del futbol en el planeta y tratará de ayudar con una buena presentación en el Education City Stadium de Doha, para poder seguir participando en otros juegos.
“Mis expectativas de Qatar es pensar solo en un solo juego, hacerlo lo mejor posible, demostrar la calidad que hay en el equipo que César encabeza y de ahí lo que venga, tenemos sueños grandes, pero si no sacamos ese primer juego todo se puede caer, queremos ser mesurados en esa parte, de hacer nuestro mejor trabajo en ese juego que venga”.
En lo que será el tercer juego de actividad en el campeonato de Qatar, será el momento de que el poblano demuestre su calidad dentro del terreno de juego, ya que después de esta experiencia prácticamente es un hecho su retiro de las canchas.
“Tengo que estar pensado ya en la cuestión del retiro, hubo cambio del presidente de comisión de arbitraje (Armando Archundia), entonces debo de tener un acercamiento con él a ver que se puede presentar y simplemente esperar. Mi sueño es ser instructor, dar el conocimiento que el arbitraje me dio, a la juventud, a los chavos que estén ingresando a la profesión. Soy un enamorado de mi ciudad y eso me hace tener el sentimiento de que no sea yo el único poblano en el arbitraje, me gustaría que más poblanos pudieran sentirse capaces de brillar en el arbitraje”.


