El Estadio Cuauhtémoc no solo es la casa del Club Puebla. A lo largo de casi seis décadas, este inmueble se ha consolidado como uno de los escenarios deportivos más importantes de México.
Ha albergado partidos de la Copa del Mundo, finales internacionales, amistosos de talla mundial y encuentros de selecciones nacionales que han posicionado a Puebla en el mapa futbolístico internacional.
Inaugurado el 6 de octubre de 1968, el coloso fue diseñado por el reconocido arquitecto mexicano Pedro Ramírez Vázquez, creador también del Estadio Azteca.
Su apertura coincidió con la antesala de los Juegos Olímpicos de México 1968, lo que lo convirtió rápidamente en uno de los estadios más modernos del país.
Inicialmente tenía una capacidad cercana a los 35 mil espectadores; sin embargo, fue ampliado y remodelado en dos ocasiones clave: primero rumbo al Mundial de 1986 y, más tarde, entre 2014 y 2015, cuando adquirió su característica fachada de paneles de ETFE y superó los 51 mil asientos.
COPAS DEL MUNDO
El primer gran momento internacional del Cuauhtémoc llegó con la Copa Mundial de la FIFA 1970. Puebla fue una de las sedes oficiales del torneo y el estadio recibió partidos de la fase de grupos, albergando a selecciones como Uruguay, Italia, Suecia e Israel. Aquella experiencia marcó el inicio de una relación especial entre el inmueble y el balompié de élite.
Dieciséis años después, el estadio volvió a vestirse de gala para la Copa Mundial de la FIFA 1986, quizá el evento más importante de su historia. En esa edición recibió encuentros de alto calibre con la presencia de Argentina, Uruguay, Italia y España.
El Cuauhtémoc fue escenario de un vibrante duelo de octavos de final entre Argentina y Uruguay, del histórico choque de cuartos de final entre España y Bélgica, decidido en tanda de penales, así como del partido por el tercer lugar entre Francia y Bélgica.
NOCHES DE GLORIA
En 1991, el Club Puebla escribió una de sus páginas doradas al conquistar la entonces Copa de Campeones de la Concacaf, consolidando al inmueble como sede de noches históricas en la región. Aquella generación campeonísima confirmó al Cuauhtémoc como una plaza respetada a nivel internacional.
En tiempos recientes, el inmueble ha mantenido su atractivo para eventos internacionales.
En 2008, la Franja recibió al Atlético de Madrid en un amistoso que despertó una enorme expectativa entre la afición poblana.
Más adelante, en 2016, el Cuauhtémoc fue sede del repechaje de la Copa Libertadores entre el Puebla y el Racing Club de Avellaneda, en una de las últimas participaciones de equipos mexicanos en el torneo sudamericano.
A casi 58 años de su inauguración, el Estadio Cuauhtémoc se mantiene plenamente vigente, el coloso demuestra que su historia y tradición internacional siguen intactas.


