El Estadio Cuauhtémoc ha sido sede de partidos protagonizados por selecciones y clubes que posteriormente conquistaron campeonatos nacionales e internacionales.
Uno de los primeros casos ocurrió en 1985, cuando la Selección de Argentina disputó un amistoso en Puebla antes de coronarse campeona del mundo en 1986 con Diego Armando Maradona.
En 2026, la Selección de España también utilizó el inmueble poblano como parte de su preparación antes de conquistar la Copa del Mundo.
En la Liga MX, el Club América jugó la ida de la final del Apertura 2024 en el Cuauhtémoc y posteriormente levantó el título.
La historia se repitió con Cruz Azul, que utilizó el estadio como sede alterna durante el Clausura 2026 y terminó proclamándose campeón bajo el mando de Joel Huiqui.
Estos antecedentes han fortalecido la percepción de que el inmueble poblano ha acompañado momentos históricos para equipos que posteriormente alcanzaron la gloria.
Si bien no existe una relación causal entre estos logros, la coincidencia ha alimentado la mística que rodea al Estadio Cuauhtémoc entre aficionados y protagonistas del futbol.
Con el paso de los años, el recinto poblano ha sido escenario de encuentros de preparación, finales y partidos decisivos que han quedado ligados a capítulos exitosos en la historia del balompié.
Más allá de la coincidencia, el Estadio Cuauhtémoc se ha consolidado como uno de los escenarios más emblemáticos del futbol mexicano por su vínculo con equipos campeones.


