Además de los jugadores, también atiende a los directivos, incluso lo han recomendado con otros equipos de la Liga MX y la Selección de Fútbol de Canadá
Inició por la necesidad y ahora vive un sueño, pues Miguel Caballero entró al mundo de la belleza con el objetivo de generar ingresos para sostener a su familia y ahora es el estilista particular de varios de los futbolistas del Puebla de La Franja y otros equipos del futbol mexicano.
Cuando tomó las tijeras y el peine por primera vez, nunca se imaginó que llegaría a volverse no solo el embellecedor de los protagonistas del deporte más seguido en el país, sino incluso su amigo y hasta cómplice.
Y su privilegio le permite trabajar junto a los que, además, son sus ídolos, pues Miguel es ferviente aficionado a los camoteros, siendo incluso parte de la porra Frente Blankyazul.
Además, su pasión por el juego también lo lleva a jugar por diferentes canchas de la ciudad y la zona metropolitana.
HISTORIA DE AMOR
Miguel Caballero conoció el estilismo gracias a la que ahora es su esposa, pues ella fue la que lo llevó a este mundo y le presentó la doble oportunidad de su vida, la de poder formar una familia y la de encontrar el trabajo de sus sueños.
“Empecé en este mundo de la belleza cuando conocí a la que hoy es mi esposa hace más de 10 años, porque empezamos como amigos y en algún momento ella me invitó a trabajar y con tal de estar con ella renuncié a mi trabajo y me fui al suyo sin saber absolutamente nada. Ella me fue llevando poco a poco de la mano, empezando desde ir a comprar el tinte o barrer y ya después, poco a poco, lavar el cabello de los clientes, planchar cabello y aplicar diferentes tratamientos y así me fui empapando de sus conocimientos”, dijo.
Aunque no todo fue color de rosa ya que, debido a un embarazo de alto riesgo, ella tuvo que dejar su labor.
“Después nos hicimos novios y nos embarazamos, pero fue de alto riesgo, por lo que ella tuvo que vender todo lo de su salón y yo me tuve que meter a trabajar de regreso en mi antiguo trabajo. Esa etapa fue muy complicada porque ya con la bebé y yo solo trabajando”, mencionó.
LE CAMBIÓ LA VIDA
Después de la tormenta llegó la calma y le trajo a Miguel la posibilidad de regresar a trabajar en la belleza.
“Después ella ya regresó a trabajar y se metió en uno de los salones más conocidos de Puebla y poco tiempo después, ella me invitó a sumarme ahí. Mis jefes Ángel Díaz y Juan Pablo se portaron muy bien con nosotros, nos echaron la mano y me pagaron muchas capacitaciones en diferentes partes del país. Como ese salón estaba en Lomas de Angelópolis y en esa zona es donde vive la mayoría de jugadores, así fue como empecé a relacionarme con el club en 2015”.
Fue así que comenzó a ganar fama entre los miembros de La Franja y no sólo atendía a los entonces directivos.
“Primero me dieron la oportunidad de cortarles el cabello los directivos Carlos López, Pablo Lavalle, Matías Alustiza, Adrián Cortés, se hace una lista interminable. Ellos poco a poco me empezaron a conectar con los demás jugadores y así también conocí a David Toledo, Hobbit Bermúdez, Carlos Gutiérrez”.
OCHO AÑOS SIENDO EL ESTILISTA DEL PUEBLA
A partir de ahí, su vínculo con el club se solidificó y desde entonces ya lleva ocho años cerca del plantel.
“En el equipo poco a poco se comenzó a esparcir el rumor de “este güey corta chido el pelo” y así comenzaron a recomendarme con los nuevos jugadores que llegaban y así ha sido desde hace ocho años. Han sido muchos jugadores porque en cada temporada se van varios y llegan nuevos. También he atendido a jugadores como Cavalini, Pato Araújo, Chepe Guerrero, Chumacero y con todos ellos tengo bonitos recuerdos porque han sido excelentes personas”, dijo.
Además de que actualmente también le corta el cabello a elementos como el argentino Gabriel Carabajal, por sus manos también han pasado jugadores de varios clubes de la Liga MX.
“Esta buena relación que he tenido con los jugadores del Puebla me ha abierto las puertas en otros clubes porque ellos mismos me recomiendan con los otros futbolistas y he tenido la oportunidad de trabajar con clubes como Atlas, Mazatlán, San Luis, Tigres, América y Chivas. Incluso me habían recomendado con la selección de Canadá en un partido que tuvieron con la Selección Mexicana en el Azteca y cuando ya estaba todo listo al final no se pudo hacer porque no tenía el certificado de vacunación que me pedían”, explicó.
BARRISTA Y TAMBIÉN FUTBOLISTA
Cuando deja la rasuradora y las tijeras, Miguel mantiene su pasión por el futbol en diferentes formas.
“Soy súper aficionado al Puebla. De hecho, soy parte de la porra Frente Blanquiazul. Me gusta mucho viajar a los juegos de visita. He ido a muchas ciudades a ver el equipo, como Ciudad Juárez, Cancún, Monterrey, León, Mazatlán, Toluca. Al Azteca he ido varias veces, casi a todos los estadios de la Liga”.
Y si no está cortando el pelo ni como aficionado, Miguel seguramente estará en una cancha de futbol disfrutando de su más grande pasión, porque la pelota lo atrae de diferentes formas.


