TERCER JUEGO DE LA SERIE
Los Pericos de Puebla volvieron a tropezar ayer al caer 6-4 frente a los Diablos Rojos del México en el Parque Alfredo Harp Helú, con lo que los capitalinos completaron la barrida en la serie.
Esta derrota representa un nuevo golpe para los poblanos, que han perdido cinco de sus últimas seis series en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), situación que ha encendido las alarmas dentro de la organización.
El equipo dirigido por el venezolano Russel Vásquez mostró algunos destellos ofensivos durante el encuentro, pero no fue suficiente para frenar a unos Diablos que se mostraron sólidos tanto en el pitcheo como a la ofensiva.
La novena escarlata aprovechó errores puntuales de la defensa poblana y respondió en los momentos clave para quedarse con el triunfo y con la serie completa.
A pesar de los intentos de reacción por parte de Pericos, el bullpen volvió a mostrar inconsistencias y la ofensiva no logró capitalizar situaciones con corredores en base.
La derrota es particularmente dolorosa porque confirma la tendencia negativa del equipo en las últimas semanas; algo que ha empezado a generar cuestionamientos sobre el rumbo del proyecto deportivo, especialmente en torno a la figura del manager Russel Vásquez.
El estratega venezolano, quien asumió el cargo al inicio de la temporada con grandes expectativas, ha sido objeto de críticas por las decisiones en la rotación de lanzadores, el manejo del bullpen y la falta de respuesta táctica durante los encuentros más cerrados.
Aunque no ha habido una postura oficial por parte de la directiva, el ambiente en torno a su continuidad comienza a volverse tenso.


