La liga de futbol panameño atraviesa una fuerte polémica tras las acusaciones públicas del delantero Gustavo Herrera contra su compañero José Calderón, luego de la derrota del Sporting San Miguelito ante Alianza FC.
Herrera, con pasado ligado al Club Puebla, utilizó redes sociales para cuestionar el desempeño del portero, al que señaló por una actuación que consideró sospechosa durante el encuentro.
Las declaraciones generaron una rápida reacción dentro del entorno del equipo y del futbol panameño, debido a la gravedad de insinuar un posible amaño de partido.
Otros jugadores del Sporting San Miguelito respaldaron, de manera indirecta, los señalamientos al mencionar posibles irregularidades, lo que incrementó la tensión en el caso.
Hasta el momento, José Calderón no ha emitido una postura oficial, mientras que el silencio del club ha provocado mayor incertidumbre sobre la
situación.
Pese a la controversia, no existen pruebas que sustenten las acusaciones, lo que obliga a las autoridades a actuar con cautela, pero también con transparencia.
La Liga Panameña de Futbol enfrenta presión para investigar los hechos, en medio de un debate sobre la ética deportiva y la necesidad de fortalecer los controles en el balompié profesional.


