Hoy, el Club Puebla se adentrará en el Estadio BBVA para medir fuerzas ante los Rayados de Monterrey en un duelo donde lo único que está en juego es el honor.
Tras una temporada decepcionante, ambos conjuntos llegan a esta penúltima jornada del Clausura 2026 sin posibilidades matemáticas de clasificar, enfocados únicamente en maquillar sus respectivos fracasos.
La escuadra dirigida por el español Albert Espigares llega sumida en una crisis profunda tras ser goleada 5-0 por las Chivas en la jornada anterior.
Con apenas 13 unidades, el equipo poblano deambula en el antepenúltimo sitio de la tabla general, reflejando una falta de competitividad que ha marcado todo su certamen.
La sombra de los 80 millones de pesos Más allá de lo deportivo, la directiva camotera enfrenta una pesadilla económica.
Puebla ocupa el último lugar de la tabla de cocientes, situándose a cinco puntos de distancia del Santos Laguna.
De mantenerse esta tendencia en las últimas dos fechas, la institución poblana se verá obligada a desembolsar una multa de 80 millones de pesos, un golpe financiero devastador para el proyecto deportivo de cara al próximo año.
Por su parte, el Monterrey de Nicolás Sánchez tampoco vive su mejor momento.
Tras caer 3-1 ante Pachuca en casa, la “Pandilla” quedó fuera de los puestos de liguilla, una situación inusual para una de las plantillas más caras del continente.
Para los regiomontanos, el partido representa la oportunidad de reconciliarse mínimamente con su afición.


