Jorge Luis Hernández/ [email protected]
Ni más ni menos
EMPIEZO CON
El enojo por parte de los “dueños del balón” en nuestro país, por el rotundo fracaso de la Selección Mexicana absoluta en los torneos veraniegos en los que vio actividad.
¿Torneos “moleros”? ¿A los directivos nos les importaba ganarlos? La respuesta es: ¡falso!, claro que la Copa de Naciones de Concacaf y la Copa Oro eran un objetivo claro y un deber del Tricolor, pues a los patrocinadores del combinado nacional no les cae en gracia invertir en un representativo que no gana.
Por eso, y más allá de que ambas finales se perdieron ante el “clásico rival”, el llamado atención se dio a los directivos de la Selección, así como su cuerpo técnico.
Me cuenta una de mis fuentes que el equipo de trabajo de Gerardo Martino se quejó amargamente de la disposición mostrada por algunos futbolistas, uno de ellos, que incluso fue tomado por las cámaras de televisión siendo reprendido por Jorge Theiler por su actitud, fue el jugador de Tigres, Carlos Salcedo, de quien me contaron había que hablarle hasta en tres ocasiones para que este acatara una indicación, ya sea en la concentración, entrenamientos o el día del partido, más allá que su rendimiento en el terreno de juego dejó mucho que desear por lo que se dice: que el exchiva no volverá a futuras convocatorias. Ya veremos.
En ese “jalón de orejas” a Martino y su gente también les hicieron saber que si bien se entendía que por la participación del Tricolor Olímpico en Tokio 2020 no se llevó a la mayor a los jugadores en mejor momento, también se pidió que analice con más argumentos los llamados a futuro, pues quedó más que en evidencia que hubo futbolistas como Rodolfo Pizarro –quien fue elegido como reemplazo del lesionado Hirving Lozano–, Héctor Moreno, Jesús Gallardo y Alan Pulido, que nunca se mostraron al nivel del resto del equipo.
Los directivos del futbol mexicano no quieren más “sorpresas negativas” en las eliminatorias rumbo a Qatar, de hecho arrancan en unos días y los ánimos tras los fracasos en ambos torneos de Concacaf, me dicen, no quedaron del todo bien entre jugadores y cuerpo técnico del cuadro nacional, por lo que El Tata y sus auxiliares tendrán que pensar a conciencia profunda quiénes serán los elegidos para conseguir el boleto para la justa mundialista de 2022.
Martino lo sabe, él no fue elegido sólo para ganar la Copa Oro –hace dos años– y calificar a la Selección Mexicana al Mundial, sabe que su proyecto va más allá y entre otras cosas le han pedido: llegar al famoso quinto partido en Qatar, sentar bases para el próximo proceso eliminatorio cuyo destino es el Mundial que albergarán Canadá, Estados Unidos y México, y la intención de los federativos es llegar con un entrenador con la experiencia del argentino y un proyecto que lleve al Tricolor a semifinales, en “su mundial”, sí, así de ambicioso es el proyecto en la Femexfut para lo venidero. Aquí lo leyó primero.
SIGO CON
El “coste” de vender, es lo que le está pasando al equipo de La Franja, lo escribí hace algunas semanas y lo confirmo. Aunque aún hay mucho torneo por delante, los pupilos de Nicolás Larcamón no encuentran el modo para brindar un funcionamiento óptimo, ¿qué no le echan ganas?, esto no es cuestión de ganas y, lo que un servidor ha visto en los jugadores poblanos es precisamente mucha entrega, no he visto a uno solo de sus hombres no entregarse al máximo, desafortunadamente, con eso no alcanza, no en este futbol tan competitivo.
Sin lugar a dudas las bajas que más le están doliendo al Puebla son las de Salvador Reyes y Omar Fernández, el primero daba salida al equipo por las bandas, además sabía agregarse al ataque y tenía bue regreso; el colombiano, por su parte, era el “dínamo” de la escuadra poblana, las jugadas a la ofensiva pasaban necesariamente por los pies del “parcero”, y vaya que el equipo lo extraña pues el chileno Pablo Parra no ha podido adaptarse del todo.
A lo antes mencionado hay que señalar que los rivales “conocen” a lo que el Puebla querrá jugar, por lo que será complicado que La Franja pueda sorprender.
TERMINO CON
La buena noticia para el Puebla es que ya enfrentó a los “ricos” del torneo, a los “pesados” y solo perdió contra el América, ante los regios sacó empates, por lo que en adelante le quedan juegos de “tú a tú” –con todo respeto escrito–.
La Franja tiene por delante la posibilidad de sacar puntos ante equipos con las mismas problemáticas que ellos y ahí se puede rescatar algo, aunque dicha sea la verdad, va a ser complicado, porque en esta ocasión la “apuesta” de hacer mucho con poco, no parece tan viable como el torneo pasado, pero en nuestro futbol está más que visto que como decía el maestro José Alfredo Jiménez, “no hay que llegar primero, hay que saber llegar”. Al tiempo.


