Por: Jorge Luis Hernández / [email protected]
Ni más ni menos
Los pagos por evento en el mundo de la televisión no son nuevos, en cuanto espectáculos deportivos, incurso son una constante, sin embargo, éstos deben cumplir con requisitos muy específicos, un control de calidad claro y apegarse a las leyes y restricciones del organismo competente de cada país.
Hablando de nuestro México mágico, lo que algunas distribuidoras de contenido y sistemas de televisión restringida llevan a cabo, es digno de señalarse y criticar los tratos abusivos y de mala calidad, en cuanto al pago por evento, hablando particularmente de la transmisión de los partidos de futbol de la Liga MX.
Cierto es que la televisión restringida cada vez gana más terreno respecto a la abierta, pues según datos del Inegi, en la actualidad de 10 hogares mexicanos ocho cuentan con el sistema de televisión de paga.
No hay nada malo de eso, se sabe que incluso, con la llegada de las plataformas y las transmisiones en streaming, la televisión abierta la pasó mal, muy mal de hecho.
Lo que no se vale es que los distribuidores de contenido, en este caso HBO, Disney vía Fox Sports, estén poniendo en práctica el cobro extra por transmisión de partidos, en el caso de los primeros la Champions League, los segundos, partidos de la Liga MX con los cuales tiene contrato de televisión, en este caso Rayados de Monterrey.
Es cierto que todas las empresas están y existen para ganar dinero, pero no olvidemos que usted y yo pagamos por el servicio a un proveedor de televisión por cable o restringida, por lo que en el caso de Fox Sports, cuyo lanzamiento de FoxPremium –canal que debes contratar para ver juegos en exclusiva o sin comerciales– es un atropello para los que pagan su cuota a la cablera, pues no se respetan muchos estatutos que marca el IFT.
De entrada, el Instituto Federal de Telecomunicaciones en nuestro país estipula un tiempo limitado para la incursión de publicidad en la televisión de paga –algo que casi ninguna cablera respeta–, tan es así que en 2016 el organismo recomendó primero a medir sus tiempos de publicidad y después indicó lo propio so pena de llevarse sanciones por desacato.
De la calidad en las transmisiones ya ni hablamos, porque más allá de que nos cobran cuotas extras por ver un partido de futbol, con todo y miles de comerciantes durante esta, también debemos resignarnos que ver malas producciones –la narración es cuestión de gustos–, pero lo que es indiscutible es que en Fox Sports aún les cuesta mucho transmitir futbol: camarazos, entradas tarde de máster, falta de criterio para meter repeticiones y anunciantes –que no deberían pasar– son sólo algunos de los detalles que los televidentes señalan partido a partido en redes sociales.
He visto televisión restringida en Estados Unidos y algunos países de Europa y allí no hay comerciales, y si los pasan lo hacen completamente apegados al tiempo que sus leyes les establecen e indican. El PPV (pago por evento) es verdaderamente un servicio sin miles de anuncios y anunciantes, por supuesto la calidad de su producción está a la altura de lo que el contratante busca, en cada moneda y billete que paga por eso.
HBO se llevó los derechos de la Champions League, pero de igual forma la mala calidad de sus producciones –y algunos señalan a sus comentaristas– también ha dado mucho que desear.
El IFT recientemente ha hecho una vez más un llamado a las cableras a renegociar con sus distribuidores de contenido, pues el cobro extra por contenidos no considerados “Eventos Prime”, como los partidos de futbol no deben ser cobrados más al televidente.
Además, tienen que bajarle mucho a los espacios publicitarios en sus contenidos, pues a veces pareciera que estamos viendo Televisión abierta con tanto comercial, con la diferencia que usted y yo pagamos lo que en teoría debería ser televisión con contenidos de calidad, por los que no es válido que nos hagan contratar “canales más exclusivos” en un sistema de cable, pues es como si usted primero pagara un balón y luego le cobraran por poderlo llevar a la cancha o a donde usted quiera y, luego, le volvieran a cobrar para poderlo patear… pues así no se vale.
¿Qué podemos hacer?
No contratar, no prestarse a normalizar la comercialización de una exclusividad que usted ya pagó, recuerde que si algo no es rentable, desaparece, el gran peligro acá es que la gente lo empieza ver normal y paga, fomentado así este trato abusivo.
Esta tarea también es de nuestras autoridades, quienes a través de sus organismos competentes como el IFT y la RTC (Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía), deben tomar cartas en el asunto, pues el impuesto sobre el impuesto es una constante, pero ojo, esto atenta con los ideales que promueve el actual gobierno federal, así que, ¡ahí se los encargo!
¡Hasta la próxima!


