Es Relativo / Lic. Guillermo Pacheco Pulido
Ya los griegos nos hablaban de las características que deben imperar en los seres humanos: entre otras, decía Sócrates, está el respeto y cumplimiento a las leyes de la ciudad; y que era mejor para ello padecer una injusticia que cometerla. Platón nos explicaba que había que vivir actuando y pensando con ética; Aristóteles, al igual que los demás filósofos, decía que la vida es ejercicio de la virtud.
Para todos los pensadores señalados, toda actividad humana tiende a un fin, el cual se construye con los valores humanos de valor, templanza, sabiduría y justicia.
Ahora bien, nuestras vidas en su actuar reflejan la concepción que tenemos de esos valores. Señalo lo anterior porque mis palabras trato de justificarlas en el campo de esos valores. Estas palabras tratan de explicar –cosa muy atrevida de mi parte– el actuar del licenciado MELQUIADES MORALES FLORES.
Es abogado, fue senador de la República y diputado federal en dos ocasiones; diputado local, secretario del H. Ayuntamiento de la ciudad de Puebla; diplomático, gobernador del estado de Puebla (1999-2005), presidente del Partido Revolucionario Institucional y ha ocupado algunos cargos en actividades políticas en 17 estados de la República. Es un maestro de la política.
Uno de los múltiples consejos y ejemplos que da la vida es el de saber reconocer los valores de los seres humanos que nos rodean. El Lic. Melquiades Morales Flores es uno de esos seres humanos que, con sentido de verticalidad en sus convicciones, ha servido con eficacia y cariño a México y, en especial, a Puebla. Podría decir que todos lo conocemos como un hombre sencillo, respetuoso de las demás personas, atento, servicial y cumplidor en el desempeño de los encargos que la vida le ha marcado.
A Melquiades, como le llamamos, lo conocí como estudiante en la Facultad de Derecho de la BUAP, donde obtuvo una buena calificación (me salvé) en la cátedra de Derecho Romano que yo trataba de impartir.
Los afectos se ganan con hechos, Melquiades no necesita de elogios, él es un hombre modesto, sincero, no envidioso, participativo, supo hacer justicia y amigos, con un gran sentido de verticalidad, su virtud es la modestia.
Ha formado una gran familia con su distinguida esposa, doña Socorro Alfaro, y sus hijos, todos profesionistas y personas amables que se han ganado el aprecio y cariño, en especial de los poblanos.
Lo felicito por el homenaje que se le acaba de hacer y me sumo como amigo a los valiosos conceptos sobre su persona que ahí se mencionaron.
Por eso cité al pensamiento griego, porque el Lic. Melquiades Morales Flores desde que salió de su amada provincia ha ajustado su vida a esos principios que construyen verdaderos ciudadanos y amigos fraternos.


