ES RELATIVO
GUILLERMO PACHECO PULIDO
Actualmente, en el mundo –y, en consecuencia, en parte de nuestro país–, se están desarrollando hechos que alteran el razonamiento y el estado emocional y mental de la población.
Guerras, miles de muertos, destrucción material y moral de toda índole, gente muriendo de hambre y por falta de atención médica. La alta delincuencia que se da en la vía pública, afectando la salud mental, la seguridad personal y la vida en general de todos los integrantes de la comunidad internacional.
Caemos por estrés, generando el desequilibrio grave de las economías que afectan a todo el mundo, creando inestabilidad grave en todas las estructuras sociales.
Una situación también de gravedad es que la gran mayoría de la población, pequeña o de mayor edad, directa o indirectamente, está siendo afectada fuertemente en su vida emocional con fenómenos psicológicos, que se transforman en temas de psiquiatría y psicología.
El mundo intercomunicado de hoy hace llegar con facilidad las noticias que crean percepciones a las personas, y si esas noticias desequilibran los aspectos sensoriales, como está sucediendo ahora, se estaría, como se dice, afectando colateralmente a las personas de todas las edades: gravísima situación.
Al caso me acuerdo de algunos temas que nos enseñaron en la Facultad de Derecho, en la materia medicina legal denominada Psiquiatría forense, con temas que van evolucionando en sus percepciones. (Estamos conscientes que la psiquiatría y la psicología son atendidas por diferentes profesionales, pero la sociedad actual requiere de ambas profesiones). Algunos de esos temas que considero aplicables a este tiempo son:
1. El miedo: Sensación de aprensión o alarma en respuesta a una fuente externa de peligro.
Emoción desagradable, que puede asumir grandísima violencia, provocada por una situación de peligro que puede ser actual o anticipada, e inclusive fantástica.
Experiencia con componentes psicológicos y fisiológicos, estimulada por la conciencia de un peligro inminente en el entorno; emoción activante.
Emoción primitiva y a menudo intensa, caracterizada por un modelo sistemático de cambios corporales y por ciertos tipos de conducta, en particular la huida o el ocultamiento (arousal = ansiedad). Humanos; los miedos persistentes desproporcionados al peligro real reciben el nombre de fobias. En psicoanálisis, se distingue entre el miedo real y el miedo neurótico; este último aparece cuando se advierte que las exigencias instintivas son inaceptables para la mente consciente.
2.- Pánico: Ataque de ansiedad aguda intensa y abrumadora, acompañado de un considerable grado de desorganización de la personalidad.
En psiquiatría, ataque agudo, intenso y sobrecogedor de ansiedad, acompañado de un grado variable de desorganización de la personalidad.
3.- Paranoia: Trastorno mental lentamente progresivo y poco frecuente caracterizado por delirio convincente y lógico de persecución y grandeza sin ningún otro signo de deterioro de la personalidad; algunas características de la verdadera paranoia, como los sentimientos de persecución, pueden encontrarse en otras enfermedades psiquiátricas.
Enfermedad mental de carácter grave y progresivo que se manifiesta al principio de la aparición de una idea fija delirante y obsesiva.
4.- Shock: Estado de choque, estado de insuficiencia circulatoria aguda progresiva.
Un síndrome complejo con componentes físicos y psíquicos producidos por una imprevista y fuerte acción sobre el organismo. La principal característica del shock es una crisis vascular (una aguda insuficiencia circulatoria). Se da frecuentemente una perturbación de la conciencia o una pérdida de la misma.
Reacción fisiológica grave ante un traumatismo corporal y otra agresión (estrés), caracterizada por palidez y viscosidad de la piel, disminución de la presión arterial, pulso rápido y débil y en ocasiones inconsciencia.
Palabra tomada del inglés, que significa choque o conmoción y que se ha naturalizado en medicina. Significa aparición súbita de un fenómeno que afecta profundamente al hombre.
5. Confusión mental. La confusión mental está principalmente caracterizada por una imperfección y una dificultad especial en todos los procesos, sobre todo intelectuales, que constituyen la actividad psíquica del individuo.
6. Constituciones psicopáticas. Se denomina constitución psicopática a un desequilibrio psíquico degenerativo, congénito, de grado leve, pero que da ya un tinte anormal a la personalidad.
Se entiende por constitución psicopática la existencia en un individuo de un conjunto especial y definido de tendencias que forman parte integrante de su persona y permiten precisar su personalidad y prever hacia qué psicosis progresiva, intermitente o continua puede evolucionar dicho sujeto.
7. Crisis. Momento decisivo en la vida de una persona; conflicto o problema de importancia básica percibido como peligroso y que no puede resolverse fácilmente mediante los habituales mecanismos de defensa; estado de desequilibrio psicológico.
8. Psicosis: Se entiende por psicosis una enfermedad mental que se caracteriza por cambios acentuados de la conducta, del pensamiento y del afecto, o predominantemente del afecto, aunque con compromiso de la conducta y el pensamiento, secundariamente. Psicosis es equivalente a enajenación mental, alienación mental o locura (Psicosis es hablar en general).
9. Hebefrenia: Forma clínica de la demencia precoz (esquizofrenia) propia de los jóvenes, que se caracteriza por depresión, ilusiones absurdas, pérdida gradual de las facultades mentales y relajación moral; demencia precoz hebefrénica.
Forma de esquizofrenia que aparece después de la pubertad, caracterizada por una debilitación de los principios instintivos de la vida mental derivados directamente del sistema nervioso vegetativo; es de las formas de esquizofrenia de peor pronóstico.
10. Angustia. Estado de opresión, intranquilidad y tensión desproporcionada a la amenaza, espera inquietante temor, inseguridad; aplicación desasosiego que acompaña o surge por enfermedades agudas.
Son múltiples los casos que se presentan y sobre los que debemos estar atentos, a fin de que no causen trastornos a la personalidad.
El tema de la psicología y psiquiatría son materia de altos grados de estudio y que no pueden ser atendidos por ningún otro profesionista.
Es muy cierto que las autoridades están actuando protegiendo a la población; tienen instituciones que podrían ayudar a la población para orientarla en estos temas psicológicos y psiquiátricos.
Los medios de comunicación, iglesias y organismos públicos y privados podrían colaborar con dichos profesionales a través de la orientación a la población, buscando evitar estrés psicológico, que se genera más en estas convulsas épocas de violación.
Finalmente y, más claro, como decía la abuela con razón usando un término arcaico: Estas guerras, esta violencia “¡nos están volviendo locos!” (insania), expresión que sirvió para denigrar todos los desórdenes de la mente.


