Ambos municipios reunieron, de enero a mayo de este año, 101 de los 147 eventos de personas interceptadas en el estado por no acreditar su estancia legal en el país
Claudia Espinoza
La geografía poblana se ha convertido en un punto clave en las rutas migratorias que atraviesan México. Durante los primeros cinco meses de 2026, las autoridades documentaron 147 eventos de personas en situación migratoria irregular en el estado, de los cuales siete de cada 10 se concentraron en dos municipios: la capital y Chalchicomula de Sesma, según el Boletín Mensual de Estadísticas Migratorias de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.
El término “evento”, explican las autoridades, no equivale necesariamente al número de personas, sino a cada registro administrativo que se genera cuando un extranjero es interceptado, presentado o canalizado por no acreditar su estancia legal en el país. Una misma persona puede ser contabilizada en múltiples ocasiones si es detenida en distintos momentos.
EL PESO DE LA RUTA
Del total de eventos registrados en la entidad, 143 corresponden a personas presentadas ante la autoridad migratoria y cuatro más fueron canalizadas por otras circunstancias, sin que el boletín detalle las razones.
La ciudad de Puebla acumuló 85 eventos, equivalentes al 57.8 % del total estatal.
En segundo lugar está Chalchicomula de Sesma, con 16 eventos. Juntos, ambos municipios reunieron 101 registros, lo que representa 68.7 % de los eventos documentados en la entidad.
Les siguen, con cifras muy por debajo: Xicotepec (8 eventos), San Martín Texmelucan (6), Atlixco (5), y Amozoc, Cuautlancingo y Huejotzingo (4 cada uno). Tehuacán y Tlaltenango reportaron dos, y el resto de los municipios contabilizaron uno.
Chalchicomula de Sesma, ubicado en el valle de Serdán, ha sido escenario recurrente de operativos migratorios. En julio pasado, autoridades locales localizaron a 270 migrantes originarios de Guatemala, El Salvador y Cuba en condiciones de hacinamiento dentro de una casa de seguridad, donde presuntamente fueron abandonados por los polleros que los trasladarían a Estados Unidos.
Semanas antes, en otro operativo, fueron rescatados 221 migrantes, 46 de ellos menores de edad, provenientes de Guatemala, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Cuba y El Salvador.
Por nacionalidad, las personas originarias de Colombia encabezaron los registros con 82 eventos (55.8 %) y Honduras, con 23 casos (15.6 %).
La presencia mayoritaria de colombianos en los registros poblanos refleja una tendencia que se ha intensificado en los últimos años: la migración sudamericana que atraviesa México rumbo a Estados Unidos, utilizando rutas que cruzan el centro del país.
“SISTEMA COMPLEJO”
Mauricio Sánchez Menchero, director del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, advierte que la migración debe ser abordada como un “sistema complejo” que rebasa las explicaciones unidimensionales.
El académico recordó que, según datos de la ONU, la cifra global de migrantes supera ya los 300 millones de personas, casi el 4 % de la población mundial, de las cuales casi la mitad son mujeres.
Para Sánchez Menchero, es fundamental entender la cultura de la violencia que estigmatiza a los migrantes como un “peligro nacional” y que ha llevado a las instituciones estatales a encontrar mecanismos cada vez más efectivos de control.


