Tras cada decomiso, los grupos delictivos vuelven a colocar equipos en los mismos puntos o zonas cercanas, explicó el secretario de Seguridad Pública del estado
Irina Díaz
En un operativo desplegado en 14 municipios, el gobierno de Puebla desmanteló 554 cámaras de videovigilancia que presuntamente eran operadas por la delincuencia para vigilar a las corporaciones y evadir acciones policiales.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), el retiro de los dispositivos se realizó entre el 14 de diciembre de 2024 y el 9 de junio de este año.
Puebla capital encabezó la lista con 104 cámaras aseguradas.
La estrategia busca frenar la vigilancia paralela que mantienen grupos delictivos para monitorear tanto a las fuerzas de seguridad como a organizaciones rivales.
“PARA ESPIAR A LA POLICÍA
El secretario de Seguridad Pública estatal explicó que desde 2025 se detectó que estas cámaras eran colocadas por células criminales para seguir los movimientos de las corporaciones y adelantarse a los despliegues.
Al no formar parte del sistema oficial, las autoridades las han identificado como “cámaras parásito” y se investiga su uso específico en actividades ilícitas.
El funcionario admitió que hay un alto índice de reinstalación, pues tras cada decomiso, los grupos delictivos vuelven a colocar equipos en los mismos puntos o zonas cercanas.
Sostuvo que las corporaciones de los tres niveles mantienen reuniones para planear y ejecutar nuevos operativos de retiro sin interrupción, con el fin de impedir que se consoliden estas redes de vigilancia clandestina.


