A nivel nacional, fueron deportados 97 mil 284 mexicanos
Claudia Espinoza
Entre enero y agosto de 2025, Estados Unidos realizó 6 mil 66 repatriaciones de migrantes originarios de Puebla, lo que equivale a un promedio diario de 25 personas devueltas, según el último informe de Estadísticas Migratorias publicado por la Secretaría de Gobernación federal. En el mismo periodo, el total de mexicanos repatriados desde ese país ascendió a 97 mil 284.
Puebla se ubicó en el sexto lugar nacional por número de repatriaciones, por debajo de Chiapas, Guanajuato y Guerrero, que registraron 8 mil 355, 7 mil 633 y 7 mil 304 casos respectivamente. En contraste, Baja California Sur reportó 84 repatriaciones, Quintana Roo 158 y Yucatán 222.
El mes con mayor número de devoluciones de poblanos fue enero, con mil 216 casos, mientras que marzo registró el menor número, con 503. En febrero se contabilizaron 593 repatriaciones, en abril 590, en mayo 852, en junio 830, en julio 739 y en agosto 743.
De las personas repatriadas a Puebla, 889 fueron mujeres y 5 mil 177 hombres. El documento oficial confirma que las cifras corresponden únicamente a personas devueltas por autoridades migratorias estadounidenses a territorio mexicano.
Tonatiuh Guillén López, investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, advierte que México carece de una política efectiva de reintegración para personas repatriadas, lo que agrava su vulnerabilidad tras el retorno.
En el contexto de las 6 mil 66 repatriaciones de poblanos desde Estados Unidos entre enero y agosto de este año, Guillén López señaló que la actual coyuntura migratoria se caracteriza por una contención extrema y una contracción de las movilidades, tanto laborales como de refugio.
En su investigación, “Coyuntura antiinmigrante y la relación México-Estados Unidos”, de la Facultad de Economía de la UNAM, explicó que la migración mexicana ha dejado de ser predominantemente laboral y se ha diversificado en sus causas y perfiles, predominando el carácter de refugio.
El especialista subrayó que “la reintegración de las y los deportados a México no está en el imaginario del país, y se carece de una alternativa para ellos”.
Añadió que los repatriados enfrentan incertidumbre, vulnerabilidad y problemas de salud, sin que exista un aparato estatal sólido que los respalde ni capacidad de negociación frente a Estados Unidos.


