Mariana Flores
La fatiga compasiva es el fenómeno que ha provocado una desobediencia social a las medidas establecidas para lograr la propagación de la COVID-19 por cansancio, afirmó el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta.
En su conferencia matutina, señaló que el comportamiento de la población –reflejado en la cifra de contagios y fallecimientos por coronavirus– denota un estado de relajamiento y hartazgo para “autojustificarse” por no cumplir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Por su parte, la titular de la Coordinación General de Protección Civil estatal, Ana Lucía Hill Mayoral, agregó que las personas ven una realidad ajustada a sus deseos en prejuicio de su propia salud.
Al respecto, el especialista en psicología Édgar González explicó que este fenómeno sucede cuando las personas no encuentran una justificación del cuidado o una recompensa por su comportamiento.
“Sucede que la gente se cansa. Estamos acostumbrados a recibir recompensas cuando hacemos las cosas bien y en este caso –sobretodo quienes no han padecido la enfermedad o no han tenido a un enfermo en casa de COVID-19– no ven el porqué seguirse cuidando”, explicó el especialista en entrevista.
El observar a más personas que salen de casa, sin cumplir las reglas o que salen de la enfermedad sin problema, motiva a no sentir culpables por desobedecer las normas establecidas para evitar contagios.
En tanto, el gobierno estatal extendió por dos semanas más el decreto emitido y será hasta el 8 de marzo, cuando puedan anunciarse nuevos lineamientos.
En tanto, los horarios y aforos se mantienen, además de los días solidarios (cierre de actividades no esenciales domingo y lunes), así como el horario del transporte.


