Claudia Espinoza
En los últimos cinco años, en Puebla según datos de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, entre 2019 y 2024 se reportaron 2 mil 771 desapariciones, de las cuales mil 893 personas fueron localizadas.
El año 2023 tuvo mil 765 carpetas de investigación abiertas, lo que representó un incremento del 16% respecto al año anterior. En promedio, cada cinco horas se registró una nueva denuncia.
Las cifras muestran que, aunque la mayoría de los desaparecidos han sido encontrados, el 19% de los casos siguen activos. En muchos de estos, las desapariciones fueron voluntarias, pero en otros, las familias continúan en la incertidumbre, sin respuestas claras sobre el paradero de sus seres queridos.
El perfil de las personas desaparecidas ha cambiado con el tiempo. Según la investigadora Pilar Calveiro Garrido, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en décadas pasadas las desapariciones estaban vinculadas a la represión política, mientras que en la actualidad involucran a diversos sectores de la población, desde migrantes hasta activistas y ciudadanos comunes.
Calveiro Garrido señaló que el crimen organizado y algunos elementos de seguridad han jugado un papel clave en la diversificación de las desapariciones. Para ella, es fundamental que el gobierno implemente estrategias más efectivas para la búsqueda de personas y la prevención de nuevos casos.
El gobierno encabezado por Alejandro Armenta ha tomado medidas para atender la crisis de desapariciones en Puebla. Recientemente, se reunió con colectivos de búsqueda.


