Los niveles garantizan el abasto de agua para consumo humano y riego
Claudia Espinoza
La temporada de lluvias 2025 estabilizó la situación hídrica en Puebla. La mayoría de las presas del estado reportan niveles de llenado cercanos a su capacidad, de acuerdo con el monitoreo de la Comisión Nacional del Agua
(Conagua).
Tras un periodo de sequía que en 2024 llevó a embalses como la Presa Manuel Ávila Camacho (Valsequillo) a registrar niveles históricamente bajos, las precipitaciones recientes han revertido la tendencia.
Datos de Conagua indican que cuatro de las seis presas de Puebla se encuentran actualmente entre el 77 % y el 99 % de su capacidad de almacenamiento.
Este panorama, señaló el organismo, disminuye la preocupación por la escasez de lluvias registrada en meses anteriores.
Entre los embalses que presentan niveles controlados destacan la Presa Manuel Ávila Camacho (Valsequillo), Presa de Tenango (Huauchinango), Presa La Soledad (Tlatlauquitepec), Presa Necaxa (Juan Galindo) y Presa Nexapa (Tlaola).
A pesar de las condiciones favorables, las autoridades de Protección Civil Estatal mantienen la vigilancia ante el riesgo de deslaves y saturación de suelos, principalmente en la Sierra Norte y Sierra Negra.
No obstante, hasta el momento no se reporta riesgo de desbordamientos para la población.
La recuperación de los cuerpos de agua es crucial para el abasto de agua potable y para las zonas de riego que dependen de estos embalses, como el distrito de riego de Valsequillo.
Además, se prevé que el volumen de agua almacenada sea vital para mitigar los efectos de un posible nuevo periodo de estiaje en 2026.
Protección Civil estatal llamó a la ciudadanía a mantenerse informada y extremar precauciones por el incremento de caudales en ríos y arroyos de la entidad.


