Mariana Flores
Continuarán las investigaciones correspondientes por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Fiscalía General de la República (FGR), para determinar si hay más responsables de los daños a monumentos históricos en la zona de San Francisco.
Así lo anunció el gobernador Miguel Barbosa Huerta, al referirse a la denuncia interpuesta por el gobierno estatal contra Jacobo Martínez Ramos, dueño del Hotel Azul Talavera (antes Rosewood), por los delitos de daño en propiedad ajena y en monumentos históricos.
Lo anterior, luego de modificar la zona de Los Lavaderos de Almoloya. De acuerdo con lo expuesto por Igor Emilio Ferrer Acuña, director de Bienes Muebles e Inmuebles del estado, el subterráneo que atravesaba la zona de San Francisco era un drenaje del siglo XVI, que corría riesgo de derrumbe por filtraciones de agua.
Este ducto de desagüe habría sido ampliado con fines turísticos para el lucro, sin supervisión y sin los permisos correspondientes.
“Poner del conocimiento de la autoridad investigadora los hechos de San Francisco era una obligación de la autoridad, ahora, que se determinen las responsabilidades ante las Fiscalías correspondientes”, sentenció.
Barbosa Huerta exigió la aplicación de la ley a quienes afectaron los monumentos y sitios históricos, pues “son patrimonio de los mexicanos”.


