Empresarios del rubro esperan 6 mil nuevos empleos este año, con la expansión de cuatro empresas en la entidad
Claudia Espinoza
El sector automotriz en Puebla representa más de 65 mil empleos y aporta el 43.4% del Producto Interno Bruto (PIB) estatal, principalmente por la actividad de las plantas armadoras de Volkswagen y Audi.
Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al cierre del año pasado, la producción de automóviles en México alcanzó los 3 millones 308 mil 346 unidades, lo que representó un incremento del 9.2% respecto al año anterior.
En cuanto a las exportaciones, el país envió al extranjero 2 millones 865 mil 641 vehículos, registrando un crecimiento del 5.9%.
A pesar de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, los empresarios del sector confían en que este año se generarán 6 mil nuevos empleos formales, ya que existen proyectos para la expansión de cuatro empresas en la entidad.
Así lo expresó Carlos Sosa Spínola, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), quien señaló que, además de la posible llegada de proyectos federales como el vehículo eléctrico, ya se cuenta con iniciativas en cartera relacionadas con la proveeduría en sectores como la metalmecánica, la inyección de plásticos y las autopartes.
“Van a construir nuevas naves de producción. Una empresa, en específico, se dedicará a la inyección de plástico, mientras que otras dos fabricarán piezas metálicas para vehículos. También habrá talleres especializados en pintura y acabados”, explicó.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), este sector genera directamente un millón de empleos y 3.5 millones de manera indirecta.
Su impacto va más allá, influyendo en 20 millones de puestos de trabajo relacionados con el consumo y ofreciendo remuneraciones de hasta 30 mil pesos mensuales.
La AMIA destacó que, al analizar el impacto de la industria automotriz en la generación de empleos, no solo se deben considerar los puestos en armadoras o fábricas, sino también en empresas proveedoras de autopartes, como asientos, faros, puertas y salpicaderas, así como en el sector de ventas de automóviles.
Por su parte, Sosa Spínola indicó que el sector industrial se mantiene atento a las políticas económicas que pueda implementar el gobierno de Estados Unidos y sus posibles repercusiones en la industria automotriz.


