A nivel estatal, la tasa de deserción en nivel medio superior rondó el 8 % en el ciclo 2023-2024; entre las causas están las dificultades de movilidad y falta de apoyos
Claudia Espinoza
En Puebla, el abandono escolar en nivel medio superior ha crecido. Los datos más recientes señalan que la tasa estatal ronda el 8 % en el ciclo 2023-2024, lo que mantiene a este nivel educativo como el más vulnerable frente a la deserción en comparación con primaria y secundaria.
Aunque la cifra representa una ligera disminución respecto a años anteriores, la permanencia escolar sigue siendo un reto estructural en la entidad.
El caso del Conalep Puebla refleja con claridad esta tendencia. Planteles como Puebla I y Puebla III registran porcentajes de abandono que superan el promedio estatal, alcanzando hasta 16.5 %, mientras que en regiones como Tehuacán y Calipan los incrementos han sido acelerados.
Esto muestra que el problema no se limita a la capital, sino que se extiende a distintas zonas del estado, con variaciones según las condiciones económicas y sociales de cada región.
De acuerdo con el académico de la UNAM José Luis Martínez, especialista en educación media superior, la deserción escolar en Puebla responde a una combinación de factores.
“Los jóvenes enfrentan presiones económicas que los llevan a incorporarse tempranamente al mercado laboral, además de dificultades de movilidad y falta de apoyos suficientes para garantizar su permanencia. En el caso de subsistemas técnicos como el Conalep, la tensión entre estudiar y trabajar es aún más marcada”, explicó.
La situación abre varias líneas de análisis, dijo, como comparar los datos del Conalep con otros subsistemas permitiría dimensionar si la problemática es más aguda en la educación técnica”.
Agregó que revisar la cobertura y eficacia de programas de becas y apoyos estatales es indispensable para evaluar si han logrado contener la deserción.
Finalmente, explicó que escuchar las voces de estudiantes y docentes puede revelar dinámicas cotidianas que no aparecen en los reportes oficiales, pero que inciden directamente en la decisión de continuar o abandonar los estudios.


