Claudia Espinoza
El calor y la humedad provocada por el incremento de lluvia este año genera condiciones para la reproducción del mosquito que transmite dengue.
Esos factores hicieron que en 2019 hubiera en Puebla 45 pacientes de la variedad hemorrágica de esta enfermedad, que provoca la muerte si quien la padece no se atiende de inmediato en hospital, porque se requiere de cuidados intensivos.
Y ese clima se replica ahora, con un acumulado de 16 casos de dengue grave, según el registro de Salud estatal, cuando aún no inicia la temporada de lluvias.
Explican la influencia del clima en la reproducción de la hembra del aedes aegypti el biólogo Andrés Cabrera Mauleón y el médico especialista Eduardo López Villalobos, ambos de la UPAEP, consultados por este diario.
SIGNOS DE ALARMA
Puebla es el cuarto lugar nacional con más casos de dengue este año, con 274 pacientes hasta el 3 de julio informó la Secretaría de Salud federal.
Esta cifra es tan alarmante, que los gobiernos estatal y municipales han intensificado campaña de limpieza y fumigación.
Municipios de la Mixteca que reportan la mayor incidencia.
El secretario de Salud en Puebla, José Antonio Martínez García, informó que se han reforzado las brigadas sanitarias en la entidad y hay campaña de información para que los enfermos sean llevados a unidades médicas.
Hasta el momento, se registró la muerte de una niña de 7 años en el estado.
En el ámbito nacional se ha emitido una alerta amarilla por el incremento en el número de contagios, puesto en el reporte epidemiológico de la semana 26 suman en el territorio nacional 4 mil 400 casos confirmados, cuando en el mismo periodo pero del año pasado eran mil 778.
El 72% de los contagios se han registrado en Quintana Roo, Yucatán, Veracruz, Puebla y Guerrero.
ECOSISTEMA IDÓNEO
A decir del especialista en biología Andrés Cabrera Mauleón, una de las causas en el incremento de mosquito transmisor es la variación de humedad provocada por el cambio climático: hay nuevas zonas invadidas que antes no registraban pacientes con dengue.
Exceso de lluvias y altas temperaturas favorecen un entorno de ecosistema idóneo para esta plaga, agregó.
Exhortó a los gobiernos a conocer el ciclo biológico de estos insectos para operar controles a tiempo.
Como se sabe, en época de lluvia se promueve evitar acopio de agua en recipientes sin tapa y se pide a los vecinos deshacerse de cacharros que puedan retener humedad o hacer encharcamientos, donde se reproduce el aedes aegypti.
“Lo más importante es la prevención. Es fundamental seguir las indicaciones de la Secretaría de Salud: lavar recipientes donde se acumula el agua, tapar tinacos, voltear recipientes usados, como cubetas, y eliminar cualquier objeto que pueda acumular agua”, explicó.
La Mixteca registra la mayor cantidad de casos, Acatlán de Osorio tiene 70 de los 274, Tepexco 10, Xayacatlán de Bravo 7 y Cohetzala 4.
En las sierras Norte y Nororiental también hay infectados.
INTENSIFICAR PREVENCIÓN
Cabrera Mauleón expuso que el mosquito tiene cuatro etapas de vida, de las que tres ocurren en agua: huevo, larva y pupa.
De ahí, la importancia de evitar encharcamientos y acumulación.
“Pone los huevecillos tanto en agua limpia como en la estancada; incluso en agua que corre viven las larvas”.
Puntualizó que el mosquito se desarrolla en temperaturas medias anuales de 17 grados centígrados y altitudes menores de 2 mil metros sobre el nivel del mar.
Pero la resistencia de la especie desafía la altitud y gana terreno.
“Hay que aumentar las campañas de concientización a la población. En casa deben colocarse mosquiteros, acostumbrarnos a cerrar puertas y ventanas. La actividad de estas especies es al amanecer y al atardecer. Hay repelentes naturales como plantas de citronela cerca de entradas y ventanas”.
El control químico se hace directamente en los cuerpos de agua para acabar con las larvas y con termonebulización o aspersión motorizada o manual contra los mosquitos adultos.
SEÑALES DE PELIGRO
Eduardo López Villalobos, especialista médico, informó que el periodo de incubación es de cuatro a diez días y en ese tiempo el paciente puede presentar dolor de cabeza intenso, principalmente en la frente, dolor de ojos, fiebre, lagrimeo, flujo nasal, diarrea y vómito.
“Empieza a disminuir la temperatura y los síntomas, pero eso no significa cura, pueden presentarse datos de alarma”.
Erupciones en la piel y manchas rojas en el cuerpo indican la presencia de microhemorragias internas; hay que buscar atención hospitalaria antes de que lleguen flujos de sangre por la nariz, boca y tubo digestivo, que pueden llevar hasta la muerte a quien los padece.
2019, el peor año para la entidad
En 2019, Puebla registró mil 653 casos de dengue, mil 365 del no grave, 243 con señales de alarma y 45 graves.
Ese año, el municipio de Ayotoxco de Guerrero, al norte, concentró 59 casos, seguido de Tenampulco con 40 y Xayacatlán de Bravo en la Mixteca 17.
Para el 2020, los casos totales fueron 972 con 806 no graves, 140 con señales de alarma y 26 graves. Izúcar de Matamoros concentró 115 casos, seguido de Coxcatlán con 108, ambos al sur.
En 2021 hubo una baja significativa: las viviendas eran desinfectadas para evitar COVID-19: 127 casos, de los que 97 fueron no graves, 26 de alarma y 4 graves. La zona norte reportó la mayoría de casos con 19 en Ayotoxco de Guerrero y 13 en Tenampulco.
El año pasado hubo baja incidencia: 167 casos en total, 115 no graves, 50 de alarma y 2 graves. Tecomatlán con 14 casos fue el municipio que más registró, seguido de Chinantla con 7.
EL NO GRAVE
La Organización Mundial de la Salud advierte esto sobre el dengue no grave:
- Se presenta fiebre, malestar general y sarpullido
- Hay dolor ocular, de cabeza, muscular y de huesos y articulaciones
- Sobrevienen náuseas y vómito
- Las molestias duran hasta siete días
HEMORRÁGICO
Estos indicadores obligan a hospitalización inmediata:
- Dolor o sensibilidad en el estómago
- Erupciones en piel y manchas rojas en el cuerpo
- Vómitos (al menos 3 veces en 24 horas)
- Sangrado de nariz o encías
- Sangre en vómito o heces
- Cansancio, inquietud o irritabilidad


