David Ramírez Huitrón, administrador de la página Puebla Antigua, sugirió que el elemento arquitectónico sea instalado en un lugar que pueda ser cerrado al público ante posibles riesgos
Diana López Silva
Promotores de la conservación del patrimonio arquitectónico de Puebla proponen mudar la fuente de San Miguel del zócalo al Palacio Municipal o al atrio de Santo Domingo, para resguardarla de futuras manifestaciones.
Desde la página Puebla Antigua en redes sociales, una comunidad digital de más de 15 años, su administrador, David Ramírez Huitrón, expresó su preocupación por los daños a la fuente del zócalo de Puebla, como resultado de los actos de iconoclasia ejecutados durante una marcha por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
Si bien el investigador aclaró que no se trata de criminalizar a las personas, ya que denuncian causas que no serían vistas sin el derecho a la manifestación, recordó que la fuente ha sido objeto de pintas en al menos tres ocasiones, y en la última, ocurrida el sábado 30 de agosto, perdió parte del contorno de su estructura que fue golpeada con martillos.
Ante el riesgo de que la emblemática fuente vuelva a ser dañada, David Ramírez anunció la entrega de una petición formal al ayuntamiento de Puebla para remover la fuente y trasladarla a un sitio donde esté más segura.
Explicó que un eventual traslado de la fuente a otro lugar no implica causarle más daños, ya que no sería la primera vez que es desmontada y removida.
Una nueva sede
El investigador propuso que la fuente sea instalada en un lugar que pueda cerrarse al público ante posibles riesgos.
“Una de las sugerencias que estamos planteando es que se desarme, se traslade cuidadosamente, ya sea al patio del Palacio Municipal o en un lugar donde pueda lucir. No vamos a meterla tampoco en una caja de cristal, pero, por ejemplo, podemos trasladarla al atrio de Santo Domingo, junto a la Capilla del Rosario, en la gran explanada”.
Consideró que ambos lugares pueden ser cerrados en caso de que ocurra una manifestación y la fuente estaría a resguardo.
Precisó que, históricamente, la fuente ha estado en diversos lugares, pues recordó que en algún momento estuvo en la parte oriental del zócalo, después fue trasladada a la plazuela de San Francisco, donde estuvo durante 90 años, “dando la bienvenida a todos los viajeros que entraban a Puebla y lo primero que veían era la fuente de San Miguel”.
Dijo que el nuevo traslado es sólo una sugerencia, no obstante urgió al gobierno de la ciudad a tomar medidas preventivas ante los hechos recientes.
Aunque la fuente será restaurada por expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Ramírez Huitrón pidió recordar la Paradoja de Teseo, que plantea la pregunta sobre si un objeto al que se le reemplazan todas sus partes sigue siendo el mismo, “por ir sustituyendo todos los elementos que se deterioraron por unos nuevos”.
Símbolo de unión en el zócalo
Opinó que, de aprobarse la propuesta de trasladar la fuente, cabría la posibilidad de crear un memorial en el zócalo para las personas desaparecidas y víctimas de la violencia en México.
“El lugar donde estaba la fuente puede servir de memorial para recordarnos que algo está pasando y que no sea nada más esconder la mano y ya. Podemos sugerir un memorial para las personas que han desaparecido, para honrar a las personas que han sido violentadas. Puede ser un lugar de consolación, de concordia, de entendimiento. Podemos construir piedra por piedra un lugar donde todos podamos dialogar”, opinó.
Dijo que el propósito es lograr que la fuente pueda seguir luciendo su belleza, conservándose “para que después de 100 o 200 años nuestros descendientes puedan seguir admirándola y puedan seguir jactándose de ser mexicanos”.


