Karla Cejudo
Puebla registró una caída en el número de matrimonios para dar paso al modelo de unión libre, además de postergar a los 30 años la decisión de casarse.
MATRIMONIOS CORTOS
El número de poblanos que optó por la unión libre creció en la última década en 53%, debido a que en 2010 se tenían contabilizados 780 mil 234, mientras que en 2020 son un millón 190 mil 561.
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del INEGI, la mayoría de las uniones libres de poblanos durante 2020 tienen entre 25-29 años, con 18% (216 mil 993); seguido de aquellos entre 20-24 años con 14% (172 mil 497).
Los divorcios aumentaron en 49% en una década, al pasar de 40 mil 930 registros en 2010 a tener 60 mil 988 en 2020. La mayoría de las personas divorciadas tenía entre 45-49 años con 16% (9 mil 539), seguido de aquellos entre 50-54 años con 15% (9 mil 74).
La doctora en psicología social de la Universidad Iberoamericana Campus Puebla, Nora Hemi Campos Rivera, explicó que estos números reflejan un cambio cultural, pues las personas ahora buscan una realización profesional antes de formar una familia.
Sostuvo que cada vez es más común que las personas busquen una relación seria, pero sin la presión social de un matrimonio civil o religioso, por lo que muchos prefieren la unión libre.
Además, resaltó que las nuevas generaciones permanecen menos tiempo casadas si ven que la relación “no funciona”.
Ello también tiene otra interpretación, que es una falta de compromiso de las nuevas generaciones para mantener unida a la familia, aunque siempre será bueno una separación inmediata cuando haya maltratos o abusos.
NUEVAS FORMAS
La manera de relacionarse no volvió a hacer la misma desde que la pandemia de coronavirus llegó al mundo. Los antros, bares, cines, cafés y restaurantes, donde la gente acudía para conocerse o tener citas son lugares que han tenido una actividad restringida.
Esto llevó a varias personas a utilizar y/o reforzar el uso de plataformas y aplicaciones electrónicas de citas.
Angélica Figueroa Saldaña, maestra en psicología clínica y psicoterapia de la Universidad Iberoamericana Puebla, explicó que las personas que buscan parejas durante la pandemia utilizan estas herramientas para satisfacer las necesidades afectivas.
Más aún, las parejas previamente conformadas pasaron el año pasado mucho más tiempo juntas por el confinamiento, generando que muchas se separaran y que otras se hicieran más fuertes.
El sexólogo Alfonso Aguirre aseveró que todo depende de la relación y la construcción emocional que la pareja tenía previo a la pandemia, pues que la situación solo sirvió como catalizador para sacar lo mejor de cada persona.
Resaltó que los problemas de pareja se exteriorizan cuando se pasa mucho tiempo sin abordarlos, por lo que es normal que al estar forzados a estar juntos en un mismo espacio por largas jornadas las dificultades son más notorias.


