La disminución puede estar relacionada con menor actividad económica en ciertos sectores o con subregistro o cambios en la dinámica laboral, señaló especialista
Claudia Espinoza
Durante enero pasado, Puebla registró una reducción significativa en accidentes laborales: cuatro casos diarios, en promedio, que sumaron 133 en total, frente a los ocho diarios del mismo mes en 2025, cuando se contabilizaron 251.
Esta caída del 47 % fue reportada por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) con base en registros del IMSS, y contrasta con la tendencia nacional, donde los accidentes laborales también disminuyeron, aunque en menor proporción: 33 % menos, al pasar de 9 mil 500 a 6 mil 351 casos.
En Puebla, el 60 % de los accidentes ocurrieron durante la jornada laboral, es decir, 80 casos, mientras que el 38.3 % se registraron en el trayecto al empleo, con 51 incidentes.
Sólo dos trabajadores fueron registrados por enfermedad de trabajo, lo que representó el 1.7 %.
Sin embargo, la reducción estadística no elimina los riesgos estructurales. La mañana del pasado lunes, en una obra de construcción en Puebla capital se registró un accidente laboral que dejó una víctima mortal y a un menor de edad herido.
El incidente ocurrió en la esquina de la 53 Sur y 11 Poniente, adonde cuerpos de emergencia acudieron para trasladar al niño al hospital más cercano. La Dirección de Gestión de Riesgos del municipio clausuró la obra para supervisar las condiciones de seguridad y deslindar responsabilidades.
De acuerdo con un análisis comparativo por sector económico del IMSS, los accidentes laborales se concentran principalmente en la manufactura y la construcción, seguidos por comercio y servicios, transporte y agricultura.
Iván Rodríguez Morales, investigador en salud laboral de la BUAP, advirtió que la disminución de accidentes puede estar relacionada con una menor actividad económica en ciertos sectores, pero también con subregistro o cambios en la dinámica laboral.
“No basta con que bajen los números. Hay que revisar si las condiciones de trabajo realmente mejoraron, si hay más inspecciones, si los protocolos de seguridad se están aplicando y si los trabajadores tienen acceso a capacitación y equipo adecuado”, señaló
Rodríguez Morales también subrayó que los accidentes en trayecto, que representan casi cuatro de cada 10 casos en Puebla, reflejan problemas de movilidad urbana, transporte público inseguro y falta de infraestructura peatonal.
“La seguridad laboral no empieza en el centro de trabajo, sino desde que el trabajador sale de casa. Si el transporte es riesgoso, si hay zonas sin iluminación o sin cruces seguros, también es responsabilidad de los empleadores”.
El mapa temático de Puebla muestra que los municipios con mayor incidencia de accidentes laborales coinciden con zonas de alta actividad industrial y de expansión urbana. En estos territorios, los riesgos se multiplican por la presencia de maquinaria pesada, procesos repetitivos, supervisión limitada y, en algunos casos, informalidad laboral.
La STPS ha reforzado sus acciones de inspección, pero los expertos coinciden en que se requiere una política pública más integral, que incluya prevención, formación, infraestructura segura y sanciones efectivas.
El caso de la obra clausurada en Puebla capital podría ser un punto de inflexión si se convierte en ejemplo de supervisión rigurosa y de exigencia de condiciones dignas para los trabajadores.


