Diana López Silva y René Valencia
El Buen Fin se había logrado posicionar entre los mexicanos como una oportunidad de adquirir productos que normalmente no adquiría, es decir, “darse un lujo”, pero este año, marcado por la crisis financiera derivaba de la pandemia de coronavirus, estará marcado por la falta de cultura financiera, familias endeudadas y el riesgo de un rebrote.

Pidió a la gente reflexionar si realmente necesitan adquirir los productos o servicios que prentenden, pero en especial el cómo lo van a pagar y en cuanto tiempo, pues la falta de esta cultura financiera hace que muchos lleguen al Buen Fin 2020 sin terminar de pagar lo de 2019.
Miguel Ángel Moreno Muñoz, director de la Oficina de Defensa del Consumidor de Profeco Zona Gral. Ignacio Zaragoza, reportó que el año pasado atendieron un total de 12 denuncias de consumidores, de las cuales 11 fueron conciliadas y recuperaron 56 mil pesos.
Carlos Eduardo Sau, coordinador de la Licenciatura en Finanzas y Contaduría de la Universidad Anáhuac Puebla, recomendó ser cautelosos con el comercio electrónico, pues el pago se hace con tarjetas de crédito o débito.
Agregó que comúnmente el mexicano prioriza sus compras en alimentos y bebidas, transporte, servicios educativos, vivienda y combustible, cuidado personal, electrodomésticos, vestido y calzado y salud, pero durante el Buen Fin el orden a ropa, pantallas, electrodomésticos, calzado, celulares, equipo de cómputo, restaurantes, autos y salud.
Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha generado estragos que podrían afectar seriamente esta temporada de ofertas.
México supera los 95 mil muertos por el virus y en Puebla los decesos son más de 5 mil, lo cual ha generado el gasto de familias tanto por tratamientos, hospitalización e incluso funerales.
Aunado a ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que la entidad acumula 42 mil 655 empleos perdidos en lo que va del año.

Agustín Garibay, coordinador de la Licenciatura en Mercadotecnia Estratégica de la Anáhuac Puebla, indicó que el Buen Fin ha sido una efectiva herramienta en México para que las tiendas, sacrificando una parte de sus utilidades, limpien sus inventarios, generan liquidez y den paso a la temporada de fin de año.
AMBULANTAJE
En medio de ello, el comercio ambulante también se alista para el Buen Fin, algo que el comercio formal califica como una competencia desleal.
Sólo entre enero y septiembre el ayuntamiento de Puebla ha autorizado o renovado mil 797 permisos para el comercio ambulante, semifijo y prestadores de servicio en vía pública.
El comercio en la calle ha generado históricamente varios conflictos, el último ocurrió el miércoles pasado entre las organizaciones de Fuerza 2000 y 11 de Marzo, sobre la calle 5 de Mayo, quienes se disputan el control de espacios.
Aunado a la obstrucción en las calles, el comercio informal también es señalado por exceso de ruido o por instalaciones inseguras, motivos por los cuales el Centro de Integración Ciudadana (CIC) ha recibido 320 quejas de enero al 7 de noviembre.
Sin embargo, 148 quejas (46%) siguen sin ser resueltas por las autoridades municipales de la zona metropolitana.


