Diana López Silva
Al menos tres de los seis proyectos de inversión estancados en 2025 por la incertidumbre arancelaria ya están programados para este año, confirmó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra Puebla), Carlos Sosa Spínola.
El representante del sector industrial en Puebla confió en que para este 2026 se logre destrabar alguna de las inversiones detenidas desde el año pasado, debido a las políticas arancelarias de Estados Unidos.
El impuesto arancelario planteado por el gobierno estadounidense del 25 % para acero y aluminio impacta principalmente a la industria automotriz; sin embargo, dijo que se ha postergado desde 2025.
Por ello, seis proyectos de inversión y de expansión de empresas en Puebla han permanecido congeladas desde abril por la incertidumbre, pese a la estabilidad que generó en aquel momento el anuncio del presidente Donald Trump sobre aranceles personalizados -dependiendo del país de procedencia-, donde a México y Canadá se les exenta de rubros por ser parte del tratado de libre comercio entre las tres naciones (TMEC).
Sosa Spínola mencionó que ese factor también influyó en que no se concretara ningún anuncio de cierre de plantas ni despidos masivos en 2025.
Dijo que tres de esas seis empresas ya planean “con mejores ojos” para que este año “sí se hagan estas inversiones”.
“Tenemos seis proyectos de inversión grandes, hablamos de millones de dólares, y puedo asegurar que de esas seis inversiones, hoy, tres sí están programadas para el 2026, a pesar de lo que está sucediendo, y hay otras tres que hasta no ver claridad arancelaria no van a invertir en nuestro estado”.
Sin revelar los nombres de las marcas, adelantó que todas son del sector automotriz, metal mecánico y de plásticos.
En cuanto a empleos, mencionó que tan solo uno de los proyectos que sigue detenido tenía prevista la generación de mil 500 empleos en una sola planta.
Dijo que el resto de estos proyectos esperará hasta tener certeza del impacto real de los aranceles, pues necesitan saber cuál va a ser el valor real de los productos ensamblados.


