Autoridades, Iglesia y prestadores de servicios implementan medidas para prevenir y generar conciencia sobre este delito e identificar señales de alerta en víctimas
Diana López Silva
Antes de que suene el primer silbatazo, autoridades, la Iglesia y colectivos buscan expulsar la trata de personas del Mundial de fútbol 2026.
A pocos días de que inicie el popular torneo deportivo, que en esta edición tiene como una de sus sedes a México, la trata de personas en su modalidad de explotación sexual ha encendido las alertas en distintos sectores, por la incidencia de este delito en la región.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), la trata es el delito por el que una persona es engañada o forzada a realizar actividades ilícitas en contra de su voluntad, para generar ganancias para alguien más; es decir, explotación (sexual, laboral, matrimonio forzado, venta de órganos o para cometer delitos).
La organización destaca que México es país de origen, destino y tránsito de trata de personas y, de 2020 a 2024, se identificaron 3 mil 516 víctimas; sin embargo, según el Inegi, el 92% de los delitos de trata de personas no se denuncian y el 80% de las víctimas son mujeres, principalmente para la explotación sexual.
Reportes de la Fiscalía General del Estado (FGE) afirman que en Puebla hay una tendencia a la baja del 47.2 % en trata de personas y menos 10.9 % en desaparición de personas.
Investigadores de la Ibero Puebla y Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A. C. afirman que Puebla y Tlaxcala son los estados con mayor número de víctimas de trata de personas.
También se tiene registro de víctimas de otros estados de la república, como Nayarit, Tabasco, Veracruz y Ciudad de México.
LLAMADO DE LA IGLESIA
Ante el escenario, la Iglesia Católica mexicana lanzó un llamado a las autoridades gubernamentales a reforzar medidas ante la trata de personas en tiempo del Mundial, pues este evento es imán para ese tipo de prácticas.
Con la campaña “Its a penalty”, la Iglesia hizo un llamado a la sociedad y al sector turístico a extremar precauciones y denunciar cualquier situación.
La institución religiosa convocó a familias, comunidades parroquiales, medios de comunicación y autoridades a mantener alerta constante.


