Jesús Peña
La pandemia de COVID-19 hizo que el sueldo promedio bajara 10% el año pasado, al pasar de 9 mil 934 pesos a 8 mil 914 pe- sos, es decir, mil 19 pesos menos.
A La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares revela un dato aún más desalentador, en 2018 –previo a la enfermedad–, el ingreso por trabajo subordinado era de 10 mil 3 pesos.
El estudio elaborado por el Inegi y que se publica cada dos años, también hace notar que hasta febrero de 2020 (antes que se declarara la contingencia) las labores independientes remuneradas significaban mil 519 pesos, pero al finalizar el año bajaron a mil 240 pesos.
En tanto, la percepción por otros trabajos (eventuales o de única ocasión) bajaron de 560 pesos hasta marzo del año pasado a 395 para diciembre.
Juntando los tres conceptos de ingresos –trabajo subordinado, independiente y extras–, hasta antes de la pandemia una persona podía percibir 12 mil pesos, pero para final del año pasado ese monto bajó a 10 mil 550, es decir, mil 450 pesos menos.
Y el campo no se queda atrás. Las estadísticas revelan que al inicio de 2020, los ingresos por empleo en zonas rurales tenían un pago de 8 mil 305, pero para final de año bajaron a 7 mil 73 pesos, una diferencia de mil 231 pesos (14.8%).
Por sexos hay una diferencia notable, pues las mujeres ganan mucho menos que los hombres, 5 mil 20 contra 8 mil 317 en promedio antes de la crisis sanitaria y económica, pero para el cierre del año pasado esos montos bajaron a 4 mil 883 contra 7 mil 432.
Por educación, también se evidencia una clara baja, pues quienes iniciaron o a lo mucho acabaron la primaria ingresaban mensualmente 3 mil 596 pesos hasta febrero de 2020, para diciembre de ese año apenas ganaban 3 mil 467, o sea, 129 pesos menos.
Quienes tienen educación secundaria, pasaron de 5 mil 318 a 5 mil 21 pesos; con preparatoria, de 7 mil 94 a 6 mil 86 pesos; con formación superior, de 12 mil 845 a 11 mil 449 pesos; y con postgrado, de 24 mil 14 pesos a 22 mil 782 pesos.


