Por: Guadalupe Juárez
Concesionarios y conductores de combis y microbuses del transporte público recurren a la compra de gas licuado robado al norte de la capital poblana para abaratar sus gastos en combustibles.
Lo anterior, ya que el gas robado se comercializa en los talleres y predios clandestinos hasta en 11.20 por litro, cuando se vende en más de 14 pesos en gasolineras legales.
Conductores de rutas como la 28 Manzanilla, 58 Nueva Resurrección, Libertad-Cuauhtémoc y la ruta 17 confiaron a Crónica Puebla que uno de los puntos en donde consiguen el combustible robado se encuentra en la colonia Santa Anita.
“Son unos pesos los que te ahorras, pero como el gasto de este insumo es diario, cualquier ayuda es buena”, dice un conductor bajo el anonimato.
Para la venta del gas licuado, a diferencia de lo que sucedía en Santa María Xonacatepec hace un par de años, cuando se observa filas largas de unidades del transporte público para comprar el gas lp, ahora son más discretos.
Así, en un terreno que está cercado y con zaguán, ingresa unidad por unidad y sólo les venden por recomendación, es decir, necesitan dar en la entrada el nombre de las personas que les dijeron del lugar.
De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y las detenciones que llevan a cabo, en la capital poblana la banda de Gelacio H. El Narizotas es identificada como el grupo que roba, traslada y comercializa el gas licuado.
Este grupo tiene su centro de operaciones en Santa María Xonacatepec extendió sus operaciones a otros municipios, como Tepeaca y Amozoc.
Los huachigaseros, como se les conoce a los ladrones de este combustible, en Santa María Xonacatepec se han caracterizado por enfrentar a policías estatales, municipales y Guardia Nacional.
Hasta agosto, la entidad poblana se ubicaba como el estado con más tomas clandestinas en ductos de gas licuado en el país, pues en promedio registra una perforación ilegal, cada cuatro horas y 50 minutos, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex).


