Se reflejan un patrón de transición epidemiológica, en el que las enfermedades crónico-degenerativas desplazan a las infecciosas como principales causantes de decesos
Claudia Espinoza
En Puebla, las enfermedades crónico-degenerativas se han consolidado como uno de los principales desafíos de salud pública. Durante el primer semestre de 2025, el estado registró un incremento en los fallecimientos relacionados con diabetes, tumores malignos y males hepáticos.
De acuerdo con las Estadísticas de Defunciones Registradas del Inegi, entre enero y junio del año pasado se contabilizaron 21 mil 250 muertes por diversas causas, cifra superior a las 21 mil 132 reportadas en el mismo periodo de 2024.
Del total, 53.7 % correspondió a hombres, con 11 mil 429 casos, mientras que 46.2 % fueron mujeres, con 9 mil 821 registros.
Las causas de muerte en la entidad son diversas, pero los padecimientos del corazón, la diabetes y los tumores malignos encabezaron el registro tanto en hombres como en mujeres de diferentes grupos de edad.
En los primeros seis meses de 2025, un total de 5 mil 127 personas fallecieron por enfermedades del corazón, con una distribución casi equitativa entre mujeres (50.3 %) y hombres (49.6 %).
En segundo lugar se ubicó la diabetes, que provocó la muerte de 3 mil 555 personas, un incremento respecto a los 3 mil 527 decesos reportados en 2024.
Los tumores malignos se colocaron como la tercera causa de muerte con 2 mil 198 registros, lo que significó un aumento de 100 casos respecto al año anterior.
Los males hepáticos también mostraron un repunte, con mil 529 fallecimientos frente a los mil 375 del año previo.
Finalmente, los padecimientos cerebrovasculares cobraron la vida de mil 72 personas, superando los 935 casos de 2024. Con estos datos, la tasa estandarizada de defunciones en Puebla fue de 337 por cada 100 mil habitantes, la séptima más alta del país.
La evolución histórica de la mortalidad en Puebla muestra un crecimiento constante en los últimos 15 años.
El impacto social y económico de estas cifras es profundo. Las enfermedades crónico-degenerativas requieren atención médica prolongada, tratamientos costosos y generan una carga significativa para las familias y el sistema de salud.


