Hay una preferencia clara por los modelos que no requieren infraestructura de carga
Claudia Espinoza
En enero de 2026, Puebla registró la venta de 495 autos híbridos y eléctricos, lo que representó un incremento del 25 % respecto al mismo mes del año anterior.
Este dato, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL), posicionó a la entidad en el sexto lugar nacional en la comercialización de este tipo de unidades.
La cifra refleja una tendencia sostenida de crecimiento en la adopción de tecnologías vehiculares más limpias, aunque aún lejos de los mercados líderes como Ciudad de México, Estado de México y Nuevo León.
Del total de unidades vendidas en Puebla, el 78 % correspondió a vehículos híbridos convencionales, 391 autos. Los híbridos plugin representaron el 13 %, con 64 unidades, mientras que los eléctricos puros apenas alcanzaron el 8 %, con 40 vehículos.
Esta distribución revela una preferencia clara por los modelos que no requieren infraestructura de carga, lo que responde tanto a las condiciones urbanas como a las limitaciones técnicas de la entidad.
A nivel nacional, la Ciudad de México encabezó la lista con 3 mil 249 unidades vendidas, seguida del Estado de México con mil 821, Nuevo León mil 538, Jalisco mil 217 y Guanajuato con 590.
Puebla se ubicó justo detrás, superando a entidades como Querétaro, Veracruz y Baja California. En contraste, los estados con menor demanda fueron Nayarit, Baja California Sur, Zacatecas, Tlaxcala y Durango, con cifras que no superan las 65 unidades.
El crecimiento en Puebla se ha mantenido constante desde el año 2020. Ese año se registraron aproximadamente 620 unidades vendidas, cifra que aumentó a 850 en 2021 y a mil 50 en 2022.
En 2023 se alcanzaron las mil 200 unidades, mientras que en 2024 se reportaron mil 259 en el primer cuatrimestre. Para 2025, el mismo periodo reflejó mil 464 unidades, lo que confirma una tendencia ascendente que podría superar las 3 mil unidades anuales hacia 2030 si se mantienen los incentivos fiscales y se amplía la infraestructura de carga.
Para el investigador en ingeniería energética de la UNAM, Rodrigo Méndez, el crecimiento en Puebla responde a una combinación de factores económicos, tecnológicos y culturales.
“La población valora el rendimiento energético y los beneficios fiscales, pero también hay una conciencia ambiental que se ha fortalecido en los últimos años. Sin embargo, la infraestructura de carga sigue siendo un obstáculo para la adopción masiva de autos eléctricos puros”, explicó.


