Especialistas sugieren que para resolver el problema es necesaria una la reingeniería integral del sistema que contemple una transición efectiva hacia la separación, reciclaje y compostaje desde el origen
Claudia Espinoza / Karla Cejudo / Irina Díaz
Puebla enfrenta una crisis estructural en la gestión de residuos sólidos urbanos. La saturación de los rellenos sanitarios, la falta de infraestructura técnica y las contradicciones institucionales han colocado al estado entre los más vulnerables del país.
De acuerdo con el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), 167 de los 217 municipios poblanos (77 %) presentan dificultades para disponer de su basura de forma legal y segura.
El diagnóstico revela que hay 97 sitios de disposición final, pero sólo 24.74 % cumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-083-Semarnat-2003, lo que significa que apenas uno de cada cuatro rellenos opera conforme a los estándares ambientales. El resto presenta irregularidades, saturación o riesgo de contaminación.
En el estado de Puebla se generan diariamente cerca de 6 mil toneladas de residuos, aunque la capacidad promedio de recolección apenas alcanza 4 mil 218 toneladas, equivalente a una cobertura del 70.41 %.
MAPA DE RIESGO CRECIENTE
La situación es distinta por regiones. En la Sierra Norte y Nororiental, municipios como Pahuatlán, Tlacuilotepec, Xicotepec, Zihuateutla y Tetela de Ocampo concentran 10 rellenos de alto riesgo.
En el Valle de Serdán, Rafael Lara Grajales enfrenta un escenario similar, mientras que en la Mixteca, cuatro de los 32 sitios evaluados –entre ellos Izúcar de Matamoros– fueron clasificados con riesgo elevado.
El relleno de Tehuacán, ubicado dentro de la Reserva de la Biósfera Cuicatlán-Tehuacán, se encuentra agotado y sin posibilidad de ampliación. El de Chiltepeque, que da servicio a la capital poblana, tiene una vida útil estimada de siete años y recibe residuos de siete municipios.
Los de Atlixco, Izúcar de Matamoros y Zacatlán enfrentan escenarios similares de cierre a corto plazo.
La falta de control de lixiviados y biogás agrava el panorama. En Huejotzingo se ha documentado contaminación de acuíferos por ausencia de geomembranas y sistemas de captación, afectando mantos freáticos.
La mayoría de los rellenos carecen de infraestructura para el aprovechamiento del biogás, lo que incrementa las emisiones contaminantes y los riesgos operativos.
CLAUSURAS
El relleno de Huejotzingo fue clausurado en 2019. El de Tehuacán fue cerrado definitivamente en 2022.
El de Chalchicomula de Sesma alcanzó su capacidad en 2025 y fue clausurado.
Otros casos incluyen Tepanco de López (2021), Tepeaca (2022), Cuetzalan (2018), Quecholac (2023) y San Pedro Cholula (2025).
Algunos municipios han impulsado proyectos de ampliación o nuevos rellenos. En Atlixco, la edil Ariadna Ayala Camarillo inauguró en 2025 una nueva celda tras la clausura de la primera por saturación.
En San José Chiapa, el relleno abierto en 2023 recibe 300 toneladas diarias de nueve municipios, entre ellos Tepeaca, Amozoc y Rafael Lara Grajales.
Sin embargo, el registro oficial de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot) presenta contradicciones con los datos municipales y del Igavim. En varios casos, no existe información clara sobre la vida útil ni sobre las medidas de remediación ambiental.
REINGENIERÍA AMBIENTAL
El Igavim concluye que el modelo actual de manejo de residuos en Puebla está rebasado. La construcción de nuevos rellenos sanitarios no resolverá el problema sin una reingeniería integral del sistema, inversión transparente, remediación ambiental y una transición efectiva hacia la separación, reciclaje y compostaje desde el origen.
Cobran más de 100 mdp por recibir residuos
De marzo de 2024 a enero de 2026, el ayuntamiento de Puebla recibió 108 millones 679 mil 550.24 pesos por recibir residuos de ocho municipios en el relleno de Chiltepeque.
En marzo del 2024 el gobierno de la ciudad firmó un convenio con los municipios de Amozoc, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Ocoyucan, San Andrés y San Pedro Cholula; en 2025 se sumó Tecali de Herrera.
El gobierno de la ciudad indicó que el convenio firmado con los municipios tiene vigencia hasta el próximo 30 de junio; no obstante, ante la orden de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de reducir el volumen de residuos que se reciben, podría no renovarse.
El jueves pasado, la Profepa impuso la clausura parcial temporal del relleno sanitario del municipio de Puebla, debido a que se detectó que los canales que conducen los lixiviados fueron rebasados por las lluvias, se mezclaron con las aguas pluviales y se presentaron escurrimientos fuera del predio.
El organismo ordenó la reducción en el ingreso de residuos sólidos urbanos a 35 %; además, dictó 12 medidas de urgente aplicación.
Recibirá Atlixco basura de municipios
El relleno sanitario de Atlixco recibirá temporalmente los desechos sólidos de cinco municipios conurbados, tras la clausura parcial del relleno de Chiltepeque por parte de la Profepa, informó el secretario de Gobernación de Puebla, Samuel Aguilar Pala.
Los municipios que enviarán sus residuos a Atlixco son Coronango, Cuautlancingo, San Andrés, San Pedro y Santa Isabel Cholula.
El funcionario estatal explicó que aún no hay un plazo definido, sin embargo no rebasarán las dos semanas, ya que las autoridades ambientales realizan inspecciones periódicas al relleno de Chiltepeque para verificar el cumplimiento de las observaciones y determinar su reapertura.
El funcionario detalló que, se ordenó a la empresa RESA, concesionaria del relleno de Chiltepeque, reducir en 35 % los depósitos de basura, como medida correctiva ante las irregularidades detectadas.


