Claudia Espinoza
La asignación del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afromexicanos (Faispiam) para 2026 dejó fuera a 137 comunidades indígenas y afromexicanas reconocidas por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en Puebla. La cifra representa el 17 % de las localidades inscritas en el catálogo oficial.
La exclusión impacta a comunidades de distintos pueblos originarios, entre ellos mazatecas, otomíes, mixtecas, nahuas, popolocas y totonacas, que no recibirán recursos destinados a infraestructura básica y servicios esenciales.
El contraste en la distribución ha generado cuestionamientos, ya que 199 localidades no registradas en el catálogo del INPI sí fueron consideradas para recibir recursos del programa federal.
Las exclusiones se concentran principalmente en municipios como Cuetzalan del Progreso, Huauchinango y Jonotla, regiones donde históricamente se han señalado rezagos en infraestructura y condiciones de desarrollo.
Entre las localidades afectadas se encuentran comunidades de Ahuacatlán, Atlixco, Cuetzalan del Progreso, Tochimilco y Zacapoaxtla, donde habitantes permanecerán sin acceso a recursos para obras prioritarias.
Amado Crotte Alvarado, investigador de la UNAM, advirtió que utilizar criterios distintos entre el catálogo del INPI y el padrón del Faispiam genera una contradicción institucional que podría profundizar la desigualdad y vulnerar derechos colectivos.


