De enero a junio de este año, se registraron 369 atenciones médicas en Puebla por trastornos mentales y del comportamiento derivados del consumo de alcohol
Claudia Espinoza
En Puebla, un promedio de dos personas al día requirieron atención en servicios de urgencias durante el primer semestre de este año por trastornos mentales y del comportamiento derivados del consumo de alcohol, de acuerdo con los Cubos Dinámicos de la Secretaría de Salud Federal.
En total, se registraron 369 atenciones hospitalarias en la entidad, lo que evidencia un problema de salud pública que afecta principalmente a hombres adultos y jóvenes.
El diagnóstico más frecuente fue intoxicación aguda, con 166 casos, 45 % de las atenciones.
Le siguió el estado de abstinencia con 112 pacientes, mientras que el síndrome de dependencia sumó 54 casos.
El resto de los registros correspondió a uso nocivo, abstinencia con delirio, trastorno psicótico y síndrome amnésico, entre otros diagnósticos asociados al consumo de bebidas alcohólicas.
El 78 % de las atenciones por esta causa correspondió a hombres, con 288 casos, frente a 81 mujeres.
En cuanto a la edad, el grupo más afectado fue el de 35 a 39 años con 51 casos, seguido por el de 20 a 24 años con 47.
También destacan los rangos de 30 a 34 años con 44 atenciones, 25 a 29 con 41, y 40 a 44 con 39, lo que confirma que el problema se concentra en población económicamente activa y en jóvenes.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
Por jurisdicciones sanitarias, Zacapoaxtla encabezó los registros con 81 atenciones, seguida por Huejotzingo con 80 pacientes, Tehuacán 50 casos y Acatlán 48, lo que ubica a estas cuatro regiones como las de mayor demanda hospitalaria por esta causa.
DETRÁS DE LAS CIFRAS
María Elena Medina Mora, especialista de la Facultad de Psicología de la UNAM, señala que la depresión y el alcoholismo están entre los principales problemas de salud mental que afectan a los mexicanos.
La especialista explica que el consumo excesivo de alcohol –definido como beber cinco copas o más durante una reunión– puede tener consecuencias graves, especialmente en población joven, ya que se daña la corteza frontal del cerebro y pueden presentarse ansiedad, depresión y problemas de conducta.
Precisó que hasta 30 % de los individuos que abusan del alcohol tienen problemas psiquiátricos, lo cual debe contemplarse dentro del tratamiento, ya que en muchas ocasiones la ansiedad y depresión crónica facilitan la dependencia o adicción.
Se ha documentado que el consumo de alcohol puede ser la punta del iceberg de otros trastornos mentales, como el obsesivo-compulsivo, que se manifiestan a través del consumo.
La distribución geográfica de los casos, con jurisdicciones como Zacapoaxtla y Huejotzingo a la cabeza, sugiere que las políticas de salud pública deben considerar las particularidades regionales para ser efectivas.


