Mariana Flores
Con herramientas tecnológicas avanzadas y personal capacitado, la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial redujo el tiempo de atención de incendios forestales de una hora a sólo 16 minutos, con base en un robusto sistema de video monitoreo que cubre 80% del territorio estatal y el 20% restante mediante sistemas satelitales, así como la red de brigadistas que son cercanos a las zonas más susceptibles.
Previo al inicio de la temporada de incendios forestales en Puebla, se presentó el programa de monitoreo del Centro Estatal de Manejo del Fuego. La titular de la dependencia, Beatriz Manrique Guevara, indicó que el monitoreo consta de 27 cámaras y 10 repetidoras.
Lo anterior permitió que en el 2021 la superficie afectada por incendios forestales disminuyera hasta 60%, en comparación con el 2020, de acuerdo con los registros de la dependencia hasta el 10 de marzo.
Agregó que se prevé integrar más cámaras de monitoreo, a fin de poder desarrollar un sistema similar al Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5), para la atención oportuna de los siniestros.
Durante el 2021 se registraron 63 siniestros que afectaron 578 hectáreas, siendo el municipio de Tlachichuca el de mayor incidencia, seguido por Chalchicomula de Sesma, Lafragua, Tianguismanalco y Amozoc.
Las principales causas de los incendios forestales fueron las quemas agrícolas, que se realizan de manera deliberada para cambiar el uso de suelo. En tanto, la dependencia señaló que las razones naturales como tormentas eléctricas o actividad volcánica son mínimas.
De acuerdo con el Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales del Programa de Manejo del Fuego, de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Puebla fue el tercer estado a nivel nacional con mayor número de incendios forestales, al registrar 32 siniestros durante el primer bimestre del 2022, con una afectación de 236.80 hectáreas.
Manrique Guevara explicó que con el inicio de la temporada de alerta se integró un grupo técnico operativo para un diagnóstico temprano forestal que determina cómo se va a operar el incendio en caso de ser detectado, aunque especificó que hay situaciones en las que no se requiere presencia de las brigadas.
El cuerpo de brigadistas denominados “Coyotes”, está integrado por 100 elementos donde destaca la inclusión de la primera mujer; este grupo se organiza en 12 equipos de trabajo para todo el estado.
De acuerdo con la dependencia, se requieren de al menos ocho brigadistas para la atención de un incendio de baja magnitud, mientras que para un incendio mayor son necesarios 80 de ellos más voluntarios, y hasta tres días para controlar el fuego.



