En enero y febrero del año pasado se documentaron mil 804 casos de sobrepeso sólo en mujeres
Claudia Espinoza
En los primeros dos meses del año, en la entidad se detectaron 2 mil 452 nuevos casos de obesidad. La cifra fue menor que los 2 mil 826 casos registrados en 2024. La mayoría de los casos corresponden a mujeres.
Ana Karen Juárez Pérez, especialista en Nutrición por la Universidad Iberoamericana Puebla, explicó que el 40% de la población no puede acceder a una dieta saludable.
Esta es una situación que se agrava en zonas rurales y entre hablantes de alguna lengua indígena. Solamente en enero y
febrero de 2024, se registraron mil 804 casos de obesidad en mujeres.
La especialista señaló que los determinantes sociales de la salud, como los factores interpersonales, organizacionales, comunitarios y de políticas públicas, impactan directamente en la alimentación y el bienestar de cada persona.
Agregó que las familias de escasos recursos enfrentan mayores dificultades para acceder a una dieta saludable con alto valor nutricional.
En los últimos meses, las autoridades de distintos niveles de gobierno han implementado diversas estrategias para reducir los casos de obesidad.
Una de ellas se puso en marcha en Puebla a inicios del año pasado con la promoción del Plato del buen comer.
El análisis también incluyó otros trastornos de la alimentación, como la anorexia y la bulimia. En el mismo periodo, se registraron 12 diagnósticos sin especificar cuántos correspondían a cada padecimiento, lo que representó una disminución del 14.2% en comparación con el año anterior, cuando se reportaron 14 casos.
La mayoría de los diagnósticos fueron en mujeres, con nueve casos (75%), mientras que en hombres se registraron tres (25%).
Juárez Pérez indicó que, para implementar sistemas de alimentación adecuados, es necesario que las dietas no solo tengan un alto valor nutricional, sino que también formen parte de procesos productivos sostenibles y respetuosos con el medio
ambiente.
“Se está afectando el medio ambiente y la salud de las personas. Ante ello, el Plato del buen comer debe privilegiar el consumo de frutas y verduras e invitar a reducir el consumo de cárnicos”, explicó.
Resaltó la importancia de analizar la complejidad de la alimentación y fomentar el consumo local, ya que esto contribuye a reactivar cadenas productivas y apoyar a las familias.
“En estos tiempos, es fundamental brindar acompañamiento nutricional personalizado para construir hábitos adecuados a cada situación de vida”, concluyó la investigadora.


