Además de la falta de prestaciones, los salarios que perciben son bajos
Claudia Espinoza
Más de 2 millones de poblanos se encuentran empleados en condiciones de informalidad, sin acceso a prestaciones básicas como seguridad social, vacaciones o aguinaldo.
Esta situación afecta principalmente a quienes trabajan bajo esquemas de honorarios o en el sector informal, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Dentro de este grupo, 440 mil 360 jóvenes de entre 15 y 24 años laboran en estas condiciones, lo que representa el 87.5 % del total de trabajadores jóvenes en el estado.
Esta informalidad limita su acceso a derechos laborales y prestaciones que les garanticen estabilidad en el futuro.
En promedio, los hombres jóvenes ganan 4 mil 184 pesos mensuales, mientras que las mujeres perciben 2 mil 846 pesos, lo que refleja una marcada brecha salarial entre géneros en este segmento laboral.
La informalidad también alcanza a quienes tienen estudios universitarios.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, más de la mitad de los profesionistas en Puebla trabajan en condiciones informales, especialmente en sectores como el comercio, la agricultura y los servicios.
Esta situación evidencia una precariedad estructural del mercado laboral local.
El investigador Carlos Rodríguez, de la Universidad Iberoamericana, señaló que esta problemática se debe a la baja generación de empleos formales y a la estrategia empresarial de evitar costos recurriendo a contrataciones informales.
Propuso como solución fortalecer la educación técnica, fomentar el emprendimiento y aplicar políticas públicas que incentiven el empleo formal entre los jóvenes.


