No existe un desglose público en la entidad que detalle cuántos de los 257 mil casos detectados corresponden a bajo peso, desnutrición, sobrepeso, obesidad o diabetes
Claudia Espinoza
En Puebla, más de 257 mil niños de primaria padecen sobrepeso u obesidad, según el primer corte del programa Vive Saludable, Vive Feliz al cierre del ciclo escolar 2025-2026.
La cifra equivale al 35 % de la matrícula estatal y ha llevado al gobierno a endurecer las restricciones contra la comida chatarra en las escuelas, al tiempo que impulsa una estrategia de sustitución con productos locales de la marca Cinco de Mayo.
De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Educación Pública estatal, derivado de la primera etapa del programa federal Vive Saludable, Vive Feliz, 257 mil niñas y niños de primaria presentan problemas de peso, lo que representa el 35.1 % de los 733 mil 613 estudiantes que conforman la matrícula de ese nivel en la entidad.
El dato se desprende de la evaluación realizada en 4 mil 151 planteles, donde se revisó a 643 mil 306 alumnos, y revela que cuatro de cada 10 menores poblanos ya cargan con las consecuencias de una alimentación deficiente.
En Puebla, hasta ahora no existe un desglose público que detalle cuántos de esos 257 mil casos corresponden a bajo peso, desnutrición o diabetes, un vacío de información que ya ha sido señalado por organizaciones civiles.
Frente a este panorama, la prohibición de vender comida chatarra en las escuelas dejó de ser una sugerencia para convertirse en una obligación nacional desde el 29 de marzo de 2025, cuando entraron en vigor los lineamientos federales publicados en el Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2024.
La norma establece criterios estrictos para la preparación, distribución y expendio de alimentos y bebidas en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional.
En Puebla, el programa Alimenta tu Aprendizaje y Escuelas con Sabor a Puebla ya opera en 210 planteles, donde se promueve la venta de productos saludables.
La estrategia Escuela Saludable prevé ampliar esta cobertura a más de 8 mil instituciones educativas en el futuro.
Para la doctora Lorena Méndez Juárez, investigadora del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Iberoamericana Puebla, el éxito de la política no puede medirse únicamente por la retirada de refrescos y frituras, sino por la capacidad de las autoridades para garantizar que los productos sustitutos realmente cumplan con los criterios nutricionales establecidos en los lineamientos federales.


